Velorio tumbero en La Matanza: tiros, corridas y un padre armado
Un velorio en González Catán terminó en un operativo policial con disparos y un padre armado. ¿Qué pasó realmente en el cementerio?
Lo que tenía que ser una despedida en paz terminó en un operativo policial con disparos al aire, corridas y hasta un padre que portaba una pistola. El velorio de un motochorro de 15 años en González Catán se convirtió en un caos que obligó a la Policía Bonaerense a intervenir con munición antitumulto.
El adolescente, identificado como Lautaro Gabriel Herrera, murió días atrás en un confuso episodio en Laferrere cuando intentó robarle la moto a un efectivo de la División Crimen Organizado de Morón. Según la investigación, Herrera y otros cinco jóvenes interceptaron al policía de 21 años que circulaba con un amigo. El agente, al sentirse amenazado, sacó su arma reglamentaria y disparó. El proyectil impactó en el cuerpo del adolescente, que falleció en el lugar. Cerca del cadáver, los peritos encontraron un arma de fuego.
El cortejo que terminó en escándalo
Días después, la familia y los amigos organizaron el traslado del cuerpo al cementerio Lar de Paz. La caravana, que incluyó varias motos y detonaciones al aire, fue seguida por la Policía Bonaerense tras una alerta por un robo: los asistentes habrían amenazado a un motociclista y le sustrajeron una Honda XR 190 blanca.
Al llegar al cementerio, la tensión escaló. Los presentes empezaron a insultar a los agentes y a arrojarles objetos contundentes. En medio del caos, el padre de Lautaro se enfrentó a los policías y, en la pelea, se le cayó una pistola calibre .380 con dos municiones. El hombre fue aprehendido y ahora deberá responder por portación ilegal de arma de guerra.
Disparos y persecución
Para dispersar a la multitud, la Policía utilizó escopetas con munición antitumulto y realizó cinco detonaciones. Afortunadamente, no hubo heridos. Pero el episodio no terminó ahí: cuando los uniformados se retiraban, dos sujetos en una Corven Energy 110 intentaron huir tras efectuar un disparo. Fueron perseguidos y alcanzados. El conductor manejaba una moto con pedido de secuestro activo desde el 28 de julio, solicitado por una comisaría de San Alberto. El acompañante, un adolescente de 15 años, no llevaba el arma consigo.
En total, cuatro menores quedaron aprehendidos y nueve motos fueron secuestradas. Entre los rodados incautados figuran una Corven Energy 110, una Honda GLH 150, una Keller 110, una Gilera Voge DS800, dos Honda Wave, una Mundial 110, una Gilera Smash y una Motomel 110. La Justicia de Menores interviene en la causa, mientras que el padre del joven fallecido quedó a disposición de la fiscalía por la tenencia del arma.