Vecinos denuncian castigos extremos a un niño y la policía no habría actuado: el detalle que encendió la mecha
¿Qué sucedió cuando los vecinos intentaron denunciar a un presunto agresor infantil? Los detalles del caso que tiene en vilo a toda una comunidad y las sospechas que rodean la falta de acción policial.
Un hombre señalado como integrante de una fuerza policial quedó en el centro de graves acusaciones por presunta violencia infantil contra su hijastro en Graneros. La comunidad del barrio Independencia estalló en conflicto tras denunciar que las autoridades no respondieron adecuadamente, generando sospechas de encubrimiento y exigiendo justicia urgente para el menor.
Los hechos, que según los vecinos se vienen produciendo desde hace tiempo, involucran a un acusado identificado sólo con el nombre de Adolfo. Testimonios recabados en la zona indican que el niño habría sido sometido a castigos extremos, incluyendo agresiones verbales y físicas reiteradas que lo dejaron en alta vulnerabilidad.
¿Qué vieron los vecinos en plena madrugada?
Uno de los episodios más impactantes ocurrió cerca de las 3 de la madrugada, cuando residentes afirmaron haber visto al menor en la vía pública sin poder ingresar a su vivienda. Este incidente, sumado a otros relatos de maltrato, desató la reacción comunitaria que ya conocía la situación pero la mantenía contenida.
¿Por qué la policía no habría actuado?
Vecinos sostienen que al intentar formalizar la denuncia en la comisaría del área, no obtuvieron respuesta favorable. Esta negativa generó una fuerte reacción, interpretada como un posible intento de encubrimiento debido a la condición del acusado como presunto integrante policial.
La tensión derivó en un enfrentamiento entre vecinos y allegados al entorno familiar del señalado, manteniendo el barrio en estado de alerta. Los habitantes reclaman la intervención urgente de la Justicia y organismos especializados como la Línea 102 y la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAYF).
Mientras tanto, exigen medidas inmediatas para esclarecer los hechos y garantizar la protección del niño, asegurando que permanecerán vigilantes para resguardar su integridad.