Vecinos del Moure aseguran que los ladrones ya no esperan a que las casas estén vacías
Una vecina del Moure contó que su vecino estaba adentro de su casa cuando le entraron a robar. Lo que hicieron los ladrones antes de irse la dejó helada.
Un sector del barrio Moure, en Comodoro Rivadavia, vive días de alerta permanente por una serie de robos que, según los propios residentes, se multiplicaron en el último mes. La zona afectada comprende las inmediaciones de Francisco Behr, la avenida Polonia y las calles perpendiculares a ambas.
Los testimonios recogidos entre los habitantes describen un cambio de modalidad que los tiene desconcertados: ya no se trata solo de robos en la vía pública, sino de ingresos a viviendas con gente adentro.
El episodio que encendió las alarmas
Hace aproximadamente dos semanas, según relató una vecina, un hombre sufrió el ingreso de delincuentes a su casa mientras él estaba en el interior. Los ladrones, además, habrían arrancado las cámaras de seguridad para no quedar registrados.
“Le arrancaron las cámaras para no quedar expuestos, es terrible. Así que hay que andar con mil ojos. Estaba muy tranquilo el barrio”, contó la mujer.
Ese hecho, sumado a otros robos denunciados en el mismo período, instaló una sensación de vulnerabilidad que los vecinos no recuerdan haber tenido antes.
Robos a plena luz del día y una advertencia que circula
La preocupación no se limita a las viviendas. En las últimas horas, una vecina alertó a los demás sobre el robo sufrido por una joven que caminaba sola por la esquina de Almonacid y Francisco Behr.
“Anda un Clio rojo robando, hace un par de días le robaron a una chica que iba caminando sola acá en la esquina”, relató. Y agregó un dato que preocupa especialmente: “En la zona hay academias de pilates, academias de danza, muchas chicas que andan solas de noche”.
La advertencia sobre el Renault Clio rojo circula entre los residentes, aunque desde el barrio aclaran que será la Policía la que deba determinar si ese vehículo está efectivamente vinculado a los hechos.
“Ahora vivimos con miedo”
Otra vecina describió con crudeza el cambio de rutina. Dijo que el barrio “no era así” y que la tranquilidad que lo caracterizaba se quebró en pocas semanas.
“Ni horarios, o si hay gente en las casas. Antes uno se cuidaba más cuando andaba de noche, o si tenía que irse y dejar la casa sola. Pero entran a robar a la tarde, con la gente adentro, golpean, te roban”, describió.
La mujer fue tajante al resumir el clima que se respira en el sector: “Vivimos con miedo, porque no respetan nada”.
El pedido concreto: reunirse con la Policía
Ante este escenario, los habitantes del sector reclaman un contacto directo con las autoridades policiales. Quieren transmitirles lo que está ocurriendo y analizar medidas preventivas antes de que se produzcan nuevos episodios.
“Nos gustaría reunirnos con la Policía, que conozcan lo que está pasando y que haya más seguridad”, manifestó una de las vecinas.
El pedido apunta a reforzar la presencia preventiva en las calles mencionadas y sus alrededores. Mientras esperan esa reunión, los residentes se alertan entre ellos ante movimientos o vehículos que consideran sospechosos, en un intento por recuperar la tranquilidad que, dicen, supieron tener.