Vecinos del Cerro Hermitte no volverán a sus casas: la obra que se necesita cuesta lo que el Municipio no tiene
El informe técnico sobre el Cerro Hermitte ya está sobre la mesa y dejó a los vecinos de Los Tilos y El Marquesado sin respuesta: no podrán volver a sus casas. La solución existe, dicen desde el Municipio, pero mover 5 millones de metros cúbicos de suelo es una obra que las arcas locales no pueden pagar. ¿Qué pasará con cada familia?
La noticia cayó como un balde de agua fría en Comodoro Rivadavia. Los vecinos de Los Tilos y El Marquesado no podrán regresar a sus viviendas tras conocerse las conclusiones de un informe técnico sobre la estabilidad de la ladera del Cerro Hermitte, según confirmó el secretario de Obras Públicas, Fernando Ostoich, en diálogo con ADNSUR.
El funcionario explicó que los resultados presentados no son los esperados y que el documento plantea una serie de complicaciones vinculadas con la estabilidad del terreno. Aunque aclaró que el informe no establece que las casas sean directamente inhabitables, el escenario que se expuso durante la reunión con los vecinos es complejo.
El problema que no tiene solución barata
Uno de los principales obstáculos es que las alternativas para reducir el riesgo requieren obras de una magnitud que hoy excede las posibilidades presupuestarias del municipio. Ostoich detalló que técnicamente existen soluciones, pero que llevarlas adelante demandaría una intervención de grandes dimensiones sobre la ladera.
El funcionario precisó que una eventual obra implicaría la movilización de cerca de 5 millones de metros cúbicos de suelo, una cifra que vuelve muy difícil afrontar el proyecto únicamente con recursos municipales. La intervención sería similar, en cuanto al tipo de solución, a los trabajos de escalonamiento realizados en otros sectores de la ciudad, aunque en este caso tendría una escala mucho mayor.
Mientras se analiza qué hacer, la preocupación principal está puesta en las familias que tienen sus viviendas en los sectores comprometidos. Ostoich reconoció que se trata de una situación de “muy alto estrés” para los vecinos, debido a que en muchos casos se trata de hogares construidos con los ahorros y el esfuerzo de toda una vida.
“Son los hogares y son las familias”, expresó el funcionario al referirse al impacto que tiene la situación sobre quienes viven en la zona. En ese sentido, aseguró que el municipio buscará acompañar a los vecinos y sostuvo que las autoridades deben comunicarles el escenario con claridad a partir de la información aportada por los especialistas.
¿Qué pasará con cada vivienda?
La definición sobre qué ocurrirá con cada vivienda y cuáles serán las medidas que se tomarán todavía no está cerrada. Ostoich explicó que primero debía finalizar la presentación del informe de IATASA y SRK y que, a partir de esas conclusiones, el intendente mantendría conversaciones con los vecinos para establecer los próximos pasos.
El funcionario tampoco descartó la posibilidad de buscar financiamiento de otros niveles del Estado para afrontar las obras necesarias. Señaló que, si los estudios y las decisiones posteriores determinan que una intervención de esas características es necesaria, se gestionarán recursos “donde sea necesario”. Sin embargo, remarcó que se trata de trabajos de una escala muy importante.
La incertidumbre también alcanza a la posibilidad de determinar responsabilidades por la urbanización de los sectores afectados. Consultado sobre quién tomó las decisiones que permitieron que esas zonas fueran habitadas y sobre si se investigará lo ocurrido, Ostoich sostuvo que por el momento el municipio está concentrado en la situación técnica y en comunicar las conclusiones del informe a las familias. El análisis de eventuales responsabilidades quedará para una instancia posterior.
Médanos, el otro sector bajo la lupa
Otro sector que permanece bajo análisis es Médanos. Ostoich anticipó que allí también se realizará una reunión con los vecinos para presentar el informe definitivo. Según explicó, existe una situación similar a la del Cerro Hermitte, aunque de menor magnitud, por lo que también deberán evaluarse las medidas que correspondan.
Por ahora, el municipio no anunció una intervención concreta sobre los terrenos afectados. Las autoridades deberán analizar el informe, determinar los niveles de riesgo y establecer qué medidas corresponden para cada sector. Los especialistas trabajan con modelos estadísticos y probabilísticos que permiten estimar las posibilidades de que se produzca una inestabilidad, pero no pueden determinar con exactitud cuándo podría ocurrir.
Ostoich explicó que los escenarios analizados contemplan que un evento pueda suceder en distintos momentos o incluso que nunca ocurra. “Puede suceder mañana, puede suceder dentro de 60 años, puede no suceder nunca”, señaló, al explicar que se trata de modelos de probabilidad utilizados para establecer los niveles de riesgo.