Vecinos del barrio Corradi se ausentaron minutos y volvieron a un panorama que los alarmó
Camila Sepúlveda, presidenta vecinal del barrio Corradi, contó que los robos se repiten desde hace semanas y que las cámaras registraron a los sospechosos escapando hacia otros barrios. Lo que piden los damnificados y que la policía aún no resuelve.
Una ola de robos golpea al barrio Corradi de Trelew, con al menos cinco denuncias en una misma madrugada y una modalidad que los vecinos ya conocen de memoria. La presidenta vecinal, Camila Sepúlveda, confirmó que los episodios se repiten desde hace semanas y que los delincuentes no distinguen horarios: actúan tanto de noche como a plena luz del día.
Sepúlveda relató que varios residentes se ausentaron apenas unos minutos para llevar a sus hijos a la escuela y, al regresar, encontraron sus viviendas violentadas y con elementos faltantes. La situación encendió todas las alarmas en el barrio, donde la inseguridad volvió a convertirse en el tema central de las conversaciones.
El modus operandi que quedó filmado
Varias de las cámaras de seguridad instaladas por los propios vecinos captaron a los autores en plena acción. En algunas imágenes se los observa trasladando televisores y otros electrodomésticos, según detalló la dirigente barrial. Además, los registros sugieren que los sospechosos ingresarían al sector y luego escaparían hacia otros barrios, lo que dificulta su identificación y seguimiento.
Los hechos se habrían producido desde las 21 horas y tendrían una característica en común: la participación de personas que se movilizarían en motocicleta, un dato que los vecinos repiten al describir cada episodio.
Grupos de alerta y más cámaras, la respuesta vecinal
Ante la escalada de robos, los habitantes del Corradi conformaron grupos de alerta y reforzaron la instalación de cámaras de seguridad. Sin embargo, la presidenta vecinal remarcó que el reclamo principal no pasa solo por la prevención: los damnificados también exigen la recuperación de los elementos sustraídos y que todos los hechos sean denunciados formalmente.
En ese sentido, Sepúlveda cuestionó las dificultades que atraviesan las víctimas al momento de radicar una denuncia. Pidió que, cuando sea necesario, el personal policial pueda tomarlas directamente en los domicilios, ya que quienes acaban de sufrir un robo se encuentran en una situación de vulnerabilidad y trasladarse hasta una comisaría puede convertirse en un obstáculo adicional.
La dirigente insistió en que la presencia policial en el barrio es insuficiente y que los vecinos necesitan respuestas concretas. Mientras tanto, la comunidad sigue organizándose por sus propios medios para proteger sus casas y evitar que la seguidilla de robos sume nuevas víctimas.
