Vecinos de Usina, en vilo: el mar avanza y la promesa del enrocado sigue sin cumplirse
Las mareas siguen golpeando el camino en el barrio Usina y la obra prometida no llega. ¿Cuándo comenzarán los trabajos?
En el barrio Usina de Comodoro Rivadavia, la espera por el enrocado que prometió frenar el avance del mar se vuelve angustiante. “Estamos en la dulce espera”, ironizan los vecinos, mientras las mareas siguen golpeando el camino y la obra no llega.
El proyecto, una prueba piloto que contempla la colocación de rocas gigantes traídas desde Manantiales, busca crear un rompeolas frente al tramo más crítico de la costa norte. Pero los días pasan y las máquinas no aparecen.
¿Qué pasó con las rocas prometidas?
Roberts, vecino del lugar, contó que un funcionario les informó que las piedras, “más grandes que una camioneta”, estaban listas, pero que no había gruista para cargarlas. “Iba a ser el sábado o el lunes, pero no vino nadie”, lamentó.
Mientras tanto, el mar no descansa. Cada tres horas sube y baja, socavando el camino y complicando la circulación. “Es continuo, todos los días”, afirmó Roberts.
La preocupación de quienes viven frente al mar
Roberts, jubilado, pasa las horas mirando si llega alguna cuadrilla. “Estoy acá en casa, más preocupado, trato de no salir por si acontece algo”, confesó. Hasta ahora, solo vio a personas de la universidad midiendo el estado del camino.
El vecino tiene un hijo y nietas que viven cerca. “Quiero que tengan la tranquilidad de poder descansar a la noche y no estar sufriendo por el embate del mar”, señaló.
Rompeolas vs. murallones: la experiencia de toda una vida
Roberts, que vivió siempre frente al mar, cree que la solución no son los murallones de contención, sino los rompeolas. “Los murallones a la larga los destruye el mar. En cambio, si ponés rocas un poco más adentro, la ola rompe y llega despacio a la costa”, explicó.
La colocación de las piedras sería una primera prueba. Si funciona, se extendería a otros sectores del barrio. Pero el tiempo corre y la naturaleza no espera.