Vecinos de Palpalá viven un calvario: pozos enormes y agua estancada los tienen contra las cuerdas
¿Sabés lo que es vivir entre pozos y sin veredas? En Palpalá, los vecinos del barrio 23 de Agosto están hartos y piden una solución urgente.
En la esquina de Juramento y Magallanes, barrio 23 de Agosto, la realidad es desoladora: baches profundos, veredas inexistentes y agua estancada que amenaza la salud de las familias. Los vecinos piden a gritos que el municipio actúe antes de que sea demasiado tarde.
El reclamo no es nuevo. Hace días que se conoce la situación de una calle inundada, con maleza y basura, pero el problema va mucho más allá. En esa intersección, los pozos son tan grandes que los autos deben hacer maniobras peligrosas para no destrozar el tren delantero. Sin embargo, para los residentes, lo peor no es eso.
“El daño a los vehículos es secundario; lo verdaderamente importante son las personas, que tienen más validez. Los autos dan la vuelta por otro lado, pero la gente que vive acá y tiene que salir a hacer compras o tomar el colectivo se encuentra con esto y no tiene por dónde pasar porque no hay vereda”, sentenció Carlos, vecino del lugar.
¿Qué pasa cuando llueve?
Cuando caen las precipitaciones, el drama se multiplica. La falta de cordón cuneta y veredas convierte toda la cuadra en un lodazal intransitable. Adultos mayores y niños quedan prácticamente aislados, sin poder caminar por la zona.
Pero el agua estancada no solo complica el tránsito peatonal. El relieve irregular del terreno favorece que el agua se acumule durante días, y con la llegada del calor, eso se traduce en un criadero perfecto para mosquitos. Los vecinos están alarmados: saben bien lo que significa el dengue.
“Nosotros vinimos hace un año de Formosa y ya nos encontramos con esto. En nuestra provincia natal estamos acostumbrados a saber lo que significa el riesgo del dengue y hay que tenerlo muy en cuenta aquí. Pedimos que las autoridades vengan a ver qué solución le pueden dar”, advirtió Carlos.
La situación es crítica y los vecinos no piensan bajar los brazos. Exigen que el municipio de Palpalá tome cartas en el asunto antes de que la salud pública se vea afectada de manera irreversible.