Vecinos de Luz Esperanza esperan hace años el papel que los hace dueños de su casa
Durante años ocuparon sus casas en Luz Esperanza sin la escritura en la mano. Ahora dos organismos provinciales firmaron un convenio para destrabar los títulos: quién hará los censos y qué rol le queda a cada uno.
Los habitantes del barrio Luz Esperanza, en Resistencia, dieron un paso más en el largo camino hacia la titularidad de sus viviendas. El IPDUV y la SUOPE firmaron un convenio de colaboración institucional para avanzar en la regularización dominial y la posterior titulación de las casas, muchas de las cuales siguen sin escritura a pesar de estar ocupadas desde hace tiempo.
El acuerdo se suscribió en el Salón Cancio Ramírez del Instituto Provincial de Desarrollo Urbano y Vivienda. Lo rubricaron el presidente del organismo, Fernando Berecoechea, y el jefe ejecutivo de la Sub Unidad de Obras y Programas Especiales, Orlando Javier Morán.
Del acto también participaron los vocales del IPDUV, Daniel Monti y Alberto Mahave, y el coordinador de la SUOPE, Sergio Daniel Cuello.
Qué dice el convenio
El texto firmado establece un marco de coordinación operativa entre ambas dependencias. El objetivo es ejecutar las acciones técnicas, sociales y administrativas que permitan regularizar las unidades habitacionales construidas en el marco del Programa de Protección para las Inundaciones (PPI), que todavía esperan su titulación.
Según lo acordado, la SUOPE se hará cargo de los relevamientos y censos sociales, de identificar a los ocupantes y grupos familiares y de reunir la documentación necesaria para armar los legajos de cada caso.
El IPDUV, en tanto, seguirá interviniendo en los aspectos técnicos y legales del proceso de escrituración.
Respuestas concretas para las familias
Desde ambas entidades remarcaron el valor del trabajo articulado para destrabar la situación de las viviendas y dar respuestas concretas a las familias chaqueñas.
Para los vecinos del barrio Luz Esperanza, la iniciativa significa avanzar hacia la titularidad de sus hogares, con mayor seguridad jurídica y certezas sobre la propiedad de la casa que habitan.