Vecinos de Cerrillos hartos: el olor que no los deja dormir y las moscas que invadieron la escuela
Vecinos de Las Blancas y La Serena llevan casi tres semanas soportando olores nauseabundos y una invasión de moscas que ya llegó a la escuela Benjamín Matienzo. Reclaman una inspección urgente, pero nadie responde.
Los vecinos de Las Blancas, en el municipio de Cerrillos, están al límite. Desde hace casi tres semanas conviven con olores nauseabundos y una invasión de moscas que les complica la vida cotidiana y que ya llegó hasta las aulas de la escuela Benjamín Matienzo.
El problema se concentra sobre la ruta provincial 87, el tramo que une las rutas provinciales 23 y 24, donde conviven casas quintas y fincas agrícolas. Quienes viven allí aseguran que la situación es insostenible y que no da tregua ni de día ni de noche.
Una escuela en el medio del problema
La comunidad educativa de la escuela Benjamín Matienzo también padece las consecuencias. Las familias advierten que los olores y la proliferación de moscas dificultan el normal desarrollo de las clases, y reclaman una solución urgente.
Según relataron los propios vecinos, los malos olores se perciben desde hace casi tres semanas y vienen acompañados por una cantidad inusual de moscas que afecta tanto a las viviendas como al establecimiento educativo.
Qué sospechan los vecinos
Las sospechas apuntan a la posible acumulación de guano u otros fertilizantes orgánicos en fincas agrícolas de la zona. Sin embargo, hasta el momento no existe una confirmación oficial sobre el origen de los olores.
Por eso, las familias consideran indispensable que se realice una inspección en el terreno para determinar qué está provocando esta situación que ya lleva demasiados días sin respuesta.
El reclamo que crece
Ante la persistencia del problema, los vecinos de Las Blancas y La Serena reclaman la intervención de los organismos competentes. Piden que se acerquen a la zona, inspeccionen las fincas y establezcan de una vez por todas el origen de los olores.
Hasta ahora, no hubo una respuesta oficial que ponga fin al malestar. La preocupación sigue en aumento y la paciencia de los vecinos se agota.