Vance se fortalece en el Pacífico: el día y la hora en que llegaría a huracán mayor
El NHC sigue minuto a minuto la tormenta tropical Vance, que ya muestra una estructura cada vez más organizada en el Pacífico. Los modelos anticipan un salto de intensidad y marcan una jornada precisa para el pico máximo: qué puede cambiar el escenario.
La tormenta tropical Vance sigue ganando terreno en el Pacífico oriental y el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) ya proyecta que se convertirá en huracán mayor hacia el final del fin de semana. El fenómeno se desarrolla en el marco del super-El Niño y, según el organismo, sus vientos podrían alcanzar velocidades destructivas antes de que el sistema empiece a perder fuerza.
El pronóstico, sin embargo, no es definitivo: a partir del tercer día la incertidumbre sobre su trayectoria crece, y los modelos meteorológicos se actualizan con cada nueva observación.
Qué muestra el satélite y cómo está hoy
De acuerdo con el NHC, Vance presenta una estructura nubosa cada vez más organizada y condiciones ambientales que favorecen su intensificación. El centro de la tormenta se ubicaba cerca de los 9,7 grados de latitud norte y los 101,5 grados de longitud oeste, y avanzaba hacia el oeste a unos 11 km/h.
Sus vientos sostenidos actuales son de 45 nudos, equivalentes a 52 millas por hora (83 km/h), con ráfagas que llegan a 58 millas por hora (93 km/h).
La proyección día por día
El organismo anticipa un salto pronunciado en las próximas horas: los vientos sostenidos alcanzarían las 80 millas por hora (129 km/h) en las siguientes 24 horas y las 120 millas por hora (193 km/h) en aproximadamente 60 horas.
El pico de máxima intensidad está previsto para la madrugada del domingo 25 de octubre, con vientos sostenidos de 120 millas por hora (193 km/h) y ráfagas de hasta 138 millas por hora (222 km/h). Eso lo ubicaría en la categoría de huracán mayor, que abarca los niveles 3, 4 y 5 de la escala Saffir-Simpson.
Después de ese pico, el NHC proyecta que Vance comience a debilitarse de forma gradual a medida que encuentre condiciones menos favorables.
Qué podría frenar su fortalecimiento
El pronóstico contempla un cambio en el entorno meteorológico tras la fase de intensificación. Si bien las aguas cálidas y la humedad atmosférica impulsan inicialmente el desarrollo de la tormenta, el aumento de la cizalladura vertical podría complicar la conservación de su estructura.
La cizalladura se produce cuando los vientos varían en intensidad o dirección entre distintos niveles de la atmósfera. Cuando es elevada, puede alterar la organización de la circulación de un ciclón tropical y desplazar la convección respecto de su centro, lo que limita su capacidad de intensificarse y favorece un debilitamiento paulatino.
A eso se suma otro factor: la salida del aire en los niveles superiores de la tormenta. El NHC prevé condiciones menos favorables en ese aspecto después del fin de semana, lo que también contribuiría a reducir la intensidad del sistema.
Josephine, la otra tormenta que vigila el NHC
El organismo también actualizó el pronóstico de la tormenta subtropical Josephine, que se desplaza hacia el noreste y acelera su movimiento sobre el Atlántico Norte. En su análisis del jueves 22 de octubre, el NHC informó que se desarrolló nueva convección en las zonas norte y oeste de su circulación durante las horas previas.
La evolución prevista incluye varios hitos. Este jueves, Josephine podría alcanzar vientos sostenidos de 70 millas por hora (113 km/h) en las siguientes 12 horas, mientras conserva inicialmente sus características subtropicales.
Para el viernes 23 de octubre, el pronóstico contempla vientos sostenidos de 80 millas por hora (129 km/h), cuando el sistema ya habría completado su transición a un ciclón extratropical o postropical.
El sábado 24 de octubre sus vientos máximos sostenidos podrían descender a 65 millas por hora (105 km/h) durante la mañana y a 60 millas por hora (97 km/h) por la tarde. El domingo 25 de octubre la intensidad podría reducirse hasta 50 millas por hora (80 km/h), en un proceso de debilitamiento progresivo.
Finalmente, los modelos globales prevén que Josephine se disipe el lunes 26 de octubre, después de incorporarse a un sistema más amplio de latitudes medias.