Vaca Muerta y una visita desde EE.UU. que destraba inversiones por US$7.000 millones
Ben Black, el funcionario de EE.UU. que maneja US$7.000 millones para proyectos estratégicos, aterriza en Buenos Aires el 9 de octubre. Vaca Muerta está en la cima de su lista. ¿Qué busca y qué podría destrabar?
Ben Black, titular de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), desembarcará en Buenos Aires el 9 de octubre con una misión clave: buscar proyectos argentinos que puedan captar financiamiento dentro del Corredor Andes-Atlántico, con Vaca Muerta en la mira.
La relación entre Argentina y Estados Unidos sumará esta semana un nuevo capítulo con el yacimiento neuquino como epicentro. El funcionario estadounidense llega con una agenda que todavía se está terminando de definir, pero que ya tiene un objetivo claro: identificar iniciativas que encajen en el mecanismo de financiamiento del Corredor Andes-Atlántico.
Qué se juega con la llegada de Ben Black
El plan maneja herramientas de financiamiento por hasta US$7.000 millones. No se trata de un monto ya disponible para repartir, sino de un marco que podría alcanzar ese valor hasta 2027. Recién ahora empezarán a definirse los proyectos, los mecanismos de respaldo y el rol concreto de los organismos estadounidenses.
El interés está puesto en obras de infraestructura, energía, minerales críticos y tecnología que permitan conectar las zonas productivas argentinas con los mercados internacionales. Vaca Muerta aparece como uno de los puntos centrales de ese mapa.
La agenda de Black aún está en definición, pero se prevén encuentros con funcionarios del Ministerio de Economía, áreas vinculadas con infraestructura y representantes del Gobierno nacional. Tampoco se descarta que haya reuniones en la Casa Rosada.
Argentina LNG, el proyecto que concentra las miradas
Entre las iniciativas que más atención despiertan aparece Argentina LNG, un emprendimiento que busca transformar el gas producido en Neuquén en gas natural licuado para venderlo en el exterior. El proyecto es impulsado por YPF junto con la italiana ENI y la emiratí XRG.
La propuesta incluye producción de gas en Vaca Muerta, plantas de tratamiento, nuevos gasoductos y unidades flotantes de licuefacción frente a las costas de Río Negro. En una primera etapa se proyectan dos unidades con una capacidad conjunta de 12 millones de toneladas anuales de GNL, con una posible puesta en marcha hacia 2031.
Ferrocarril y puertos, en la lista de prioridades
El Corredor Andes-Atlántico apunta a mejorar las conexiones entre las zonas productivas del país y los puertos del Atlántico y la Hidrovía. En ese listado aparecen gasoductos, oleoductos, líneas eléctricas, ferrocarriles de carga, infraestructura portuaria y redes digitales.
El transporte ferroviario ocupa otro lugar importante. Se analizan alternativas para mejorar las conexiones entre Vaca Muerta, Bahía Blanca, los puertos del área metropolitana y distintos puntos de la Hidrovía. También se estudian proyectos para recuperar y ampliar líneas de carga, entre ellas el Belgrano Cargas, con la intención de bajar los costos de traslado de productos destinados a la exportación.