Vaca Muerta marcó un récord de producción y el 91% del crudo ya es no convencional
¿Cuánto del petróleo que se produce en Argentina sale ya de Vaca Muerta? El dato que dejó agosto y que marca el nuevo techo de la cuenca neuquina.
La producción de petróleo de Vaca Muerta volvió a crecer en agosto y empujó a la Cuenca Neuquina a un nuevo hito: casi el 80% del crudo que se produce en el país sale de esa formación. Según el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), la suba mensual fue del 3,7%, la más alta de 2026.
El promedio de la cuenca llegó a 118.143 metros cúbicos diarios, 4.264 más que en julio. En el total nacional, la producción alcanzó los 148.162 metros cúbicos por día, con una mejora del 2,7%.
El shale, motor del crecimiento
El petróleo no convencional fue el gran responsable del salto: subió un 4,2% en un mes y llegó a los 107.239 metros cúbicos diarios. Con ese volumen, el shale ya explica el 91% del crudo que se extrae en la Cuenca Neuquina.
El petróleo convencional, en cambio, se mantuvo casi sin variaciones, con unos 10.903 metros cúbicos diarios. La tendencia, sin embargo, sigue siendo descendente: produjo un 13,8% menos que en agosto de 2025.
Comparación interanual y acumulado
Frente a agosto del año pasado, la producción total de la Cuenca Neuquina creció un 22,1%. El no convencional tuvo un avance aún mayor, del 27,5%. Y desde enero, el acumulado trepa al 10,3%.
YPF, al frente del shale oil
Entre las operadoras, YPF lideró la producción de shale oil con 53.708 metros cúbicos diarios, cerca de la mitad del total nacional. Detrás se ubicaron Vista Energy (12.961), Pluspetrol (7.436), Shell (6.799) y Pan American Energy (5.744).
El gas, en baja estacional
La producción de gas natural cayó un 2,25% respecto de julio, un comportamiento habitual después del invierno. La cuenca aportó unos 119,1 millones de metros cúbicos diarios, un volumen 1,3% superior al de agosto de 2025.
Con estos números, Vaca Muerta consolida su peso en el mapa energético argentino. El desafío que queda por delante es acompañar el aumento de la producción con más infraestructura y capacidad para transportar y sacar el petróleo de la cuenca.