Vaca Muerta: la apuesta de SLB que cambiaría la producción sin sumar más equipos
¿Qué tendría que pasar para que Vaca Muerta duplique su producción sin duplicar la cantidad de equipos en el yacimiento? La respuesta que dio SLB en Houston deja una incógnita clave para toda la cadena petrolera.
La formación neuquina entró en una fase de expansión y las petroleras ya analizan cómo crecer sin que los costos se disparen. Para Patricio Whitney, Managing Director de SLB para Argentina, Bolivia y Chile, el desafío no pasa solo por sumar pozos y equipos, sino por producir más con la capacidad que ya está instalada.
El planteo fue uno de los ejes de la quinta edición de “Shale in Argentina: Unleashing Vaca Muerta to the world”, el encuentro que organizó el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) junto con la seccional IAPG Houston. La jornada reunió en Houston a referentes de la industria energética argentina para debatir las oportunidades y los obstáculos que trae el crecimiento de la formación.
El salto que se espera
Desde SLB proyectan un fuerte incremento de la actividad. El desarrollo de la cuenca podría llevar a duplicar la cantidad de pozos y las etapas de fractura, lo que tendría impacto directo sobre el transporte, la infraestructura, los servicios y toda la cadena de proveedores.
Pero duplicar la actividad no implica duplicar todos los recursos. Uno de los principales retos será que los equipos existentes trabajen durante más tiempo y con menos interrupciones. Es decir, producir más con una estructura que no crezca al mismo ritmo.
La productividad aparece así como una de las claves para mejorar la competitividad del petróleo argentino. Reducir los períodos en los que los equipos están detenidos, aumentar las horas efectivas de trabajo y acelerar las distintas etapas de construcción de los pozos son algunas de las alternativas que analiza el sector.
Más barriles por metro perforado
También existe margen para mejorar el rendimiento de cada pozo. Una mayor recuperación de hidrocarburos por cada metro perforado permitiría bajar el costo necesario para obtener cada barril y mejorar la posición de la producción argentina frente a otras cuencas internacionales.
El crecimiento, además, abre un desafío en materia de recursos humanos. Si la cantidad de operaciones aumenta de manera significativa, la industria necesitará trabajadores con nuevos conocimientos y capacidades. No se trata solo de incorporar más personal, sino de formar equipos preparados para manejar operaciones cada vez más complejas y tecnológicas.
En ese punto, SLB viene trabajando en programas de capacitación y desarrollo de talento local. La intención es generar conocimientos adaptados a las características de la formación neuquina y evitar una aplicación automática de modelos utilizados en otras regiones petroleras.
Tecnología y transiciones
La tecnología tendrá un papel cada vez más importante para resolver la falta de recursos disponibles. La inteligencia artificial, las herramientas digitales y las operaciones remotas permitirán supervisar una mayor cantidad de actividades sin necesidad de incrementar en la misma proporción el número de personas asignadas a cada operación.
Para Whitney, otro de los puntos donde existe margen de mejora está en las transiciones entre las distintas etapas de trabajo. Perforación, completación y fractura pueden funcionar de manera eficiente por separado, pero una demora al pasar de una actividad a otra puede terminar afectando el resultado de toda la operación.
De esta manera, Vaca Muerta se encuentra ante la posibilidad de ampliar su presencia en los mercados internacionales. El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) abrió nuevas oportunidades para atraer capital y pensar proyectos a una escala mayor. Pero para aprovechar ese escenario, la industria deberá sostener costos competitivos y una operación cada vez más eficiente.