Vaca Muerta apura un acuerdo con Naturgy para meter más gas en Chile
El gobernador de Neuquén se movió en Madrid para destrabar más envíos de gas a Chile por un gasoducto que ya existe. Lo que se viene ahora puede cambiarle el pulso a la economía de la región, y el primer paso no es una obra: es un número que todavía nadie tiene claro.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, se reunió en Madrid con el presidente ejecutivo de Naturgy, Francisco Reynés, para avanzar en un plan que permita a Vaca Muerta colocar más gas en Chile usando el Gasoducto del Pacífico. Del encuentro también participó el embajador argentino en España, Wenceslao Bunge.
La idea central es aprovechar mejor una infraestructura que ya existe entre ambos países, en lugar de esperar nuevas obras. El gasoducto, controlado por Naturgy, conecta la producción de la Cuenca Neuquina con el mercado chileno y es visto como la vía más directa para ampliar las exportaciones.
Qué se viene ahora
El primer paso será técnico: los equipos de Neuquén y de Naturgy deberán medir cuánta capacidad libre tiene hoy el sistema y qué inversiones harían falta para elevarla. También se evaluará si conviene encarar ampliaciones futuras, en la medida en que la producción y la demanda lo justifiquen.
Figueroa destacó el potencial de la integración energética con el país vecino. “Vaca Muerta nos abre una enorme oportunidad para construir una verdadera integración energética con Chile y con toda la región”, afirmó el mandatario provincial.
En la misma línea, el gobernador remarcó el rol complementario de Argentina y sus vecinos: “Argentina tiene los recursos y nuestros vecinos, infraestructura y salida a nuevos mercados: juntos podemos generar energía, inversiones y desarrollo”.
Por qué el Gasoducto del Pacífico
El desarrollo de los recursos neuquinos en los últimos años amplió las oportunidades para exportar y obligó a buscar mercados cercanos donde colocar mayores volúmenes de gas. En ese contexto, el Gasoducto del Pacífico aparece como una pieza clave: su trazado reduce distancias y abre una vía de comercialización directa para el gas argentino.
La estrategia apunta a intensificar el uso de esa capacidad instalada mientras se define si son necesarias obras adicionales. Por ahora, todo pasa por el trabajo conjunto entre la provincia y la empresa para determinar el volumen actual y las modificaciones que permitan subir la apuesta.