Ushuaia rompió su récord de pasajeros y hay un vuelo que lo explica
Ushuaia venía de años de trabajo silencioso en ferias de Brasil y de golpe se encontró con el mejor julio de su historia en el aeropuerto. No fue casualidad: una ruta que nunca había operado en invierno cambió la ecuación.
El aeropuerto internacional Malvinas Argentinas cerró julio de 2026 con 60.660 pasajeros llegados por vía aérea, el mayor movimiento de cabotaje para ese mes en toda la serie histórica. Detrás del número hay una ruta que nunca antes había operado en invierno: los vuelos directos entre San Pablo y Ushuaia.
Del total, 55.451 pasajeros correspondieron a cabotaje, un máximo histórico para un mes de julio en la serie 2017-2026, por encima del récord anterior de 54.034 pasajeros de julio de 2023. Los 5.209 restantes llegaron en vuelos internacionales.
La temporada de invierno incluyó por primera vez vuelos regulares directos entre San Pablo y Ushuaia: 29 operaciones repartidas entre LATAM (62%) y GOL (38%), con una ocupación promedio del 86%.
Qué hay detrás del récord
Dante «Willy» Querciali, presidente del Instituto Fueguino de Turismo (INFUETUR) y del Consejo Federal de Turismo, atribuyó el salto a la apertura de esa conexión. «El récord del 2026 hay que atribuirlo, en gran parte, a la conectividad directa con Brasil, que abrió una nueva ruta y un nuevo nicho de mercado que antes estaba latente y no estaba cubierto en forma directa», sostuvo.
El funcionario aclaró que el resultado se apoya en años de presencia y capacitación en ferias internacionales, además del acompañamiento a prestadores locales junto con operadores mayoristas. «El diferencial de este año es la conectividad internacional entre San Pablo y Ushuaia», resumió.
Los números que convencieron a las aerolíneas
La gestión para abrir la ruta se apoyó en el vínculo directo de INFUETUR con las compañías aéreas y en información de respaldo. Según Querciali, la cuenta satélite de turismo de la provincia fue determinante en esa negociación: «Tener una cuenta satélite de turismo permitió dar números duros, números concretos, con información de respaldo y de base confiable, para demostrarle a una compañía aérea que había mucho potencial para venir al destino Tierra del Fuego, al destino fin del mundo».
Ese respaldo estadístico, dijo, fue lo que permitió avanzar en la negociación con las empresas.
La prueba piloto y el riesgo que asumió el sector privado
La articulación con las aerolíneas se construyó durante años de participación en ferias en Brasil, hasta lograr un diálogo directo que demandó un año y medio de contactos y de traslado de los datos de la cuenta satélite.
Como se trataba de una prueba piloto, el sector privado de Ushuaia asumió parte del riesgo. Un grupo de empresarios locales aportó los fondos para cubrir el alojamiento de las tripulaciones durante los primeros meses de operación. «El resultado fue muy positivo, y a partir de ahora la inversión ya está en curso en forma directa por las compañías aéreas», señaló Querciali.
Empleo sostenido en un año complicado
«Esto generó continuidad de empleo, sostenibilidad de empleo, en una situación económica del país que viene muy compleja, muy difícil», planteó el presidente de INFUETUR.
Según explicó, el turismo funciona como sector transversal a buena parte de la actividad económica provincial, y la ocupación sostenida durante el invierno ayudó a mantener la cadena de empleo en un año de retracción en la rentabilidad de las empresas. La infraestructura actual, agregó, tiene capacidad para seguir absorbiendo demanda, y la buena ocupación es lo que habilita nueva inversión y actualización de la oferta existente.
La conexión que mira a la Antártida
Querciali vinculó la conectividad aérea con la proyección de Ushuaia como hub logístico y científico hacia la Antártida, aunque marcó una distinción de etapas: la prueba de invierno fue el primer paso y el próximo es sostener frecuencias durante la temporada de verano, que corre de octubre a marzo y coincide con la actividad antártica.
A ese cruce se suma otro dato: la conectividad de GOL en la ruta San Pablo-Ushuaia opera con código compartido con American Airlines desde Estados Unidos y con Air France desde Europa, lo que amplía el acceso al destino desde mercados de origen más lejanos.
Consolidar la ruta, no un techo
Para las próximas temporadas, Querciali ubicó la prioridad en sostener y profundizar el vínculo con las aerolíneas: seguir participando en ferias internacionales, capacitando y mostrando el destino.
«Entendemos que esta ocupación que hemos tenido es de base y tiene capacidad y un nicho de mercado para seguir creciendo, y por eso vamos a redoblar el vínculo, la participación y la presencia en el mercado brasilero», cerró.
Sobre infraestructura, consideró que la provincia está en condiciones actuales, aunque remarcó que la inversión en el sector es un proceso permanente.

