Unión ya es el equipo más goleado del fútbol argentino: los números que encienden las alarmas
Unión es el equipo más goleado de Primera: 39 goles en 27 partidos. Pero hay un dato que preocupa aún más y que tiene que ver con los que pelean el descenso. ¿Qué pasó con la defensa?
El Tate atraviesa un presente complicado: con 39 goles en contra en 27 partidos, es el equipo más goleado de los 30 que compiten en Primera División. La estadística refleja un problema que se extiende a lo largo del año y que, por ahora, no encuentra solución.
El dato se profundiza si se mira solo el Torneo Clausura: Unión recibió 19 goles en 11 encuentros, lo que lo convierte también en el equipo más goleado del certamen. La falta de solidez defensiva es el denominador común de un equipo que no logra sostenerse atrás.
Lo más preocupante es la comparación con los equipos que están peleando por no descender. Unión tiene más goles en contra que Estudiantes de Río Cuarto y Aldosivi, los dos que hoy estarían perdiendo la categoría. El Tiburón sufrió 35 tantos y el León, 37. Es decir, el Tate recibe más goles que los que están en la zona roja de la tabla.
Salidas que pesaron
Para afrontar este segundo semestre, el plantel sufrió modificaciones importantes en la última línea. Mateo Del Blanco fue transferido, Lautaro Vargas se lesionó y Maizon Rodríguez fue negociado. Con los dos últimos, de todos modos, el equipo arrancó el Clausura mostrando las mismas falencias. La falta de recambio terminó resintiendo toda la estructura defensiva.
A eso se sumaron los cambios en la mitad de la cancha: las partidas de Rafael Profini y Mauro Pittón repercutieron directamente en la faz defensiva. Muchas salidas y pocas llegadas son el resumen de un equipo al que le cuesta sostener el arco en cero.
Esa falta de solidez llevó a Unión a salir de la zona de playoffs y a perder terreno en la tabla general. Con el 75% del bloque defensivo modificado respecto del inicio del año, las consecuencias se ven en cada fecha.
La estadística no deja margen: ser el más goleado de los 30 equipos de Primera es una señal de alarma que el cuerpo técnico y los dirigentes deberán resolver si el objetivo es volver a pelear arriba.