¿Qué logró Unión después de 22 partidos que no pasó desapercibido? El equipo de Santa Fe ganó y sueña con los playoffs, pero hay un dato que cambia la historia.
Unión se sacó la mufa y volvió a sonreír en el 15 de Abril. Le ganó 2-0 a Vélez en un partido que manejó con autoridad, sobre todo en la primera mitad, y ahora se ilusiona con meterse en los playoffs del Clausura. Para eso necesita que este sábado Independiente Rivadavia derrote a Gimnasia de Mendoza en el clásico cuyano.
El equipo de Santa Fe cortó una racha de cuatro derrotas consecutivas y mostró una mejoría evidente en el cierre del torneo. Pero hay un dato que pasó casi desapercibido y que tiene un peso propio: volvió a terminar con la valla en cero después de 22 partidos. Una eternidad para un equipo que venía sufriendo en cada pelota que pasaba cerca de su área.
El uno por uno del equipo tatengue
Matías Mansilla (6): por primera vez en el campeonato mantuvo el arco invicto. Casi no tuvo intervenciones, pero cuando fue exigido respondió con seguridad. Un premio a la paciencia.
Tobías Rubio (6): cumplió con la tarea de cuidar su sector. No se proyectó demasiado al ataque, estuvo atento en la marca y vio la amarilla por una falta que podría haberse evitado. Igual, no opacó su faena.
Ignacio Isla (7): una de las grandes apariciones de la tarde. Anticipó, despejó y jamás se complicó. Jugó con una soltura que no se condice con sus apenas dos partidos como titular. Para destacar.
Juan Pablo Ludueña (7): garantía absoluta durante los 90 minutos. Junto a Isla se encargó de neutralizar a Ronaldo Martínez, el goleador del campeonato. Termina el año en un nivel altísimo.
Lucas Ayala (7): otro que parece tener muchos más partidos encima de los que suma. Bien ubicado, sin arriesgar de más, mostró criterio tanto para defender como para sumarse al ataque.
Julián Palacios (6): mucho despliegue por las bandas y participación directa en el segundo gol con un pase atrás. Corrió y se desgastó físicamente al servicio del equipo.
Joaquín Mosqueira (6): se llevó una amarilla tempranera que lo condicionó, pero supo manejarse. Arrancó de menor a mayor y terminó con una actuación aceptable.
Mauro Luna Diale (7): muy buen partido. Activo, siempre pidió la pelota y colaboró en la recuperación. Aun amonestado, no se guardó nada y siguió corriendo y metiendo.
Brahian Cuello (7): otro de alto rendimiento. Rápido para encarar y provocar infracciones, inició la jugada del segundo tanto. Solidario en el esfuerzo y ovacionado al ser reemplazado.
Marcelo Estigarribia (8): no convirtió, pero fue determinante en los dos goles. Generó el penal y la expulsión de Silvero; en el segundo, dejó pasar la pelota y asistió de taco a Tarragona. Se retiró con una ovación.
Cristian Tarragona (9): la figura de la cancha. Marcó los dos goles del triunfo y aportó su habitual generosidad para pivotear, aguantar la pelota y generar contragolpes. Cierra el año como máximo goleador del equipo y en un nivel sobresaliente.
Ignacio Malcorra (6): se ubicó como carrilero por izquierda. Inteligente para administrar la pelota y hacer correr el reloj, también intentó acelerar cuando encontró espacios para buscar el tercero.
Mateo Peresutti: entró para colaborar en la recuperación y cumplió. Se paró como el volante más retrasado y aportó equilibrio en el mediocampo.
Eric Ramírez: corrió, buscó profundidad con diagonales y movimientos hacia adelante, aunque no encontró situaciones claras de gol. Igual, cada vez que ingresa demuestra actitud y predisposición.
Augusto Solari: pocos minutos y sin poder aprovecharlos. Cada intervención fue imprecisa y se llevó la reprobación de los hinchas.
Juan de Dios Pintado: ingresó junto a Solari y no tuvo demasiadas chances de proyectarse, ya que en los minutos finales se concentró en cuidar su sector.
Con este triunfo, Unión hizo su parte. Ahora solo queda esperar que Independiente Rivadavia le gane a Gimnasia de Mendoza para meterse en los playoffs. El equipo de Santa Fe ya cumplió y la ilusión sigue intacta.