Unión apeló a la cantera y el cierre del partido lo dejó a la vista: siete pibes en cancha
Siete futbolistas formados en Unión terminaron dentro de la cancha ante Instituto y 14 de los 23 convocados salieron de las inferiores. El detalle que explica por qué la cantera dejó de ser solo un discurso en el Tatengue.
La renovación del plantel de Unión no fue solo una cuestión de nombres propios: los futbolistas formados en el club empezaron a ganar terreno en Primera y el partido ante Instituto lo dejó a la vista. Siete jugadores surgidos de las inferiores terminaron dentro del campo en la victoria 3-2, sobre los diez que quedaron en cancha tras la expulsión de Cristian Tarragona. La apuesta ya no es solo discurso.
Leonardo Madelón había tomado una decisión fuerte desde el arranque: Juan Pablo Ludueña, Tomás Fagioli, Lucas Ayala y Emilio Giaccone estuvieron entre los titulares. La confianza en los chicos venía de antes, pero el partido ante Instituto la puso en primer plano.
La defensa, un bloque de inferiores
Con la expulsión de Tarragona, Unión tuvo que aguantar el tramo final con diez. Y ahí el protagonismo juvenil se hizo todavía más visible. La última línea quedó completamente conformada por futbolistas formados en el club: Nazareno Fazzi, Tomás Fagioli, Juan Pablo Ludueña y Lucas Ayala sostuvieron el resultado en el momento de mayor exigencia.
En el mediocampo también hubo presencia de la casa con Joaquín Mosqueira y Mateo Peresutti. Misael Aguirre completó la lista de juveniles en cancha y tuvo un rol especial: convirtió uno de los goles del triunfo ante Instituto.
14 de los 23 convocados salieron de la cantera
La influencia de las inferiores no se limitó a los que terminaron jugando. De los 23 futbolistas que Madelón tuvo a disposición, 14 se formaron en las divisiones inferiores de Unión. La lista incluye a Lucas Ayala, Juan Pablo Ludueña, Tomás Fagioli, Emilio Giaccone, Misael Aguirre, Nazareno Fazzi, Joaquín Mosqueira, Mateo Peresutti, Mateo Aimar, Valentín Cerrudo, Santiago Grella, Lucas Meuli, Bruno Pittón y Ricardo Solbes.
Las salidas de futbolistas importantes y las bajas durante la temporada obligaron a buscar soluciones internas. Varios jóvenes aprovecharon esa posibilidad y se ganaron un lugar.
Necesidad que puede transformarse en virtud
La presencia masiva de juveniles no puede leerse solo como consecuencia de las ausencias. También es una decisión deportiva con impacto en el presente y, sobre todo, en el futuro de Unión. En un mercado donde incorporar jerarquía cuesta, contar con futbolistas formados en casa amplía las alternativas del plantel y construye patrimonio: si alguno se consolida y luego es transferido, el beneficio deportivo puede convertirse en un ingreso significativo para el club.
Unión parece atravesar un momento en el que la necesidad y la planificación empiezan a encontrarse. Las salidas dejaron espacios y los pibes demostraron que pueden ocuparlos. La apuesta por la cantera ya tiene una expresión concreta en Primera y, si el club le da continuidad, puede transformarse en uno de los pilares de su proyecto deportivo.