Unión acumula 5 derrotas en 8 partidos y el viernes Madelón se juega algo más que tres puntos
Unión perdió cinco de sus últimos ocho partidos y el viernes, ante Defensa, Madelón se juega algo más que tres puntos. La caída que nadie en el club quiere reconocer.
El Tatengue recibe a Defensa y Justicia en el 15 de Abril con una racha negra que pone en duda la continuidad de Leonardo Madelón. El partido, por la fecha 12 del Torneo Clausura, se jugará el viernes a las 21.45 y puede marcar un antes y un después en el ciclo del entrenador.
Unión no encuentra respuestas. El equipo perdió cinco de sus últimos ocho encuentros y llega al duelo con Defensa y Justicia golpeado por tres derrotas al hilo: Talleres, Independiente y Boca. Esa seguidilla dejó al descubierto un equipo que se fue desdibujando con el correr de las fechas y que hoy genera más dudas que certezas.
El margen de error se achicó al máximo. Aunque desde el club no confirmaron que el futuro de Madelón dependa exclusivamente de este resultado, una nueva caída profundizaría la crisis y haría muy difícil sostener el proceso. El DT sabe que el crédito se redujo y que necesita una señal concreta para revertir el presente.
Un recambio que no terminó de cerrar
Madelón tiene argumentos para explicar el bajón. En el último mercado de pases, Unión perdió futbolistas que eran titulares indiscutidos y piezas clave de la estructura: Maizon Rodríguez, Mateo Del Blanco, Mauro Pittón y Rafael Profini. El entrenador todavía no logró reemplazarlos con jugadores de características similares o rendimientos equivalentes.
A esas salidas se sumó la grave lesión de Lautaro Vargas, quien sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. El lateral estará varios meses afuera de las canchas, con un regreso estimado para marzo o abril de 2027. Su baja golpeó aún más a una defensa que perdió continuidad y alternativas.
El problema, sin embargo, no pasa solo por los nombres que se fueron o por las lesiones. Madelón tampoco encontró una fórmula futbolística capaz de disimular esas ausencias. Las modificaciones tácticas y los cambios de jugadores no devolvieron al equipo el funcionamiento que había mostrado en otros momentos. La derrota ante Boca fue una muestra preocupante: Unión casi no generó situaciones de gol y fue ampliamente superado durante los 90 minutos.
Defensa y Justicia, la oportunidad y el riesgo
El encuentro del viernes en el 15 de Abril aparece como una chance para cambiar la dinámica, pero también como una instancia que puede profundizar las dudas. Madelón tendrá a disposición a todo el plantel, sin bajas por lesiones ni suspensiones, y deberá decidir si mantiene la estructura que usó en La Bombonera o si vuelve al tradicional 4-4-2 para recuperar equilibrio y contundencia.
La necesidad de ganar es evidente. Unión no solo debe cortar la racha negativa, sino también recuperar terreno en una competencia en la que sus aspiraciones se complicaron. La clasificación a los octavos de final del Clausura está en riesgo y el objetivo de alcanzar una plaza en la Copa Sudamericana, planteado por el propio entrenador, aparece cada vez más lejano.
Una victoria le daría a Madelón el oxígeno necesario para reencauzar el ciclo. Un empate dejaría interrogantes abiertos, mientras que una nueva derrota agravaría el escenario y pondría todavía más presión sobre su continuidad. En cualquier caso, el resultado deberá analizarse junto con el rendimiento y las respuestas que muestre el equipo.
Un futuro que exige respuestas
La situación también obliga a mirar más allá del próximo compromiso. Unión necesita recuperar competitividad en el presente, pero al mismo tiempo debe empezar a construir certezas para 2027. La pérdida de futbolistas importantes, las dificultades para encontrar reemplazos y la caída en el rendimiento colectivo dejaron un panorama que preocupa a los hinchas.
Madelón conoce el club y sabe lo que representa conducir al Tatengue, pero esa identificación no lo exime de la obligación de encontrar soluciones. El crédito futbolístico se redujo y el equipo necesita una señal concreta que permita creer en una recuperación.
El viernes, ante Defensa y Justicia, Unión se juega mucho más que tres puntos. Se juega la posibilidad de frenar una caída que parece no encontrar fondo y de recuperar la confianza en un proyecto que quedó seriamente comprometido. Para Madelón, puede ser el partido que marque el comienzo de la reacción o el que termine de instalar la incertidumbre sobre su continuidad.