Una yarará de la cruz apareció en Profundidad y la policía tuvo que intervenir
Una yarará de la cruz apareció en una zona de Profundidad y la policía tuvo que intervenir. ¿Cómo terminó la historia? Conocé los detalles de un operativo que evitó una tragedia.
Una yarará de la cruz fue rescatada este jueves en Profundidad y trasladada a la reserva natural Urutaú, donde fue liberada en un sector seguro. El hallazgo generó alerta entre los vecinos, pero el operativo policial evitó cualquier incidente.
El procedimiento comenzó alrededor de las 11:45, cuando efectivos de la Comisaría de Profundidad recibieron el aviso sobre la presencia de la serpiente venenosa en inmediaciones de la zona. Los uniformados actuaron con rapidez para resguardar al animal y a las personas que circulaban por el lugar.
La yarará de la cruz, científicamente conocida como Bothrops alternatus, es una de las víboras más peligrosas de la región. Su mordedura puede ser letal si no se recibe atención médica inmediata, por lo que el operativo fue clave para evitar un desenlace trágico.
¿Cómo fue el rescate?
Los policías lograron capturar al ejemplar sin lastimarlo y lo depositaron en un contenedor seguro. Según informaron fuentes oficiales, se tomaron todas las precauciones necesarias para que tanto el animal como los vecinos estuvieran fuera de peligro.
Después del rescate, la serpiente fue trasladada hasta la reserva natural Urutaú, un espacio protegido donde se la liberó en un sector alejado del área urbana. De esta manera, el animal volvió a un hábitat adecuado para su especie.
Recomendaciones ante la aparición de una víbora
Las autoridades recuerdan que, ante la aparición de una yarará o cualquier otra serpiente, es fundamental mantener la distancia y no intentar capturarla ni manipularla. Lo correcto es dar aviso de inmediato a personal capacitado, como bomberos, policía o defensa civil.
Este tipo de encuentros son más frecuentes en zonas rurales o periurbanas, especialmente durante los meses cálidos. Por eso, los especialistas recomiendan revisar rincones, pilas de leña y lugares donde puedan refugiarse estos reptiles.
El rápido accionar de la policía de Profundidad evitó que la situación se convirtiera en una tragedia. La yarará de la cruz, también conocida como víbora de la cruz, es una especie protegida que cumple un rol importante en el ecosistema, por lo que su reubicación fue la mejor opción.