Una visita gubernamental desvela el plan secreto que podría cambiar el destino de una industria clave
En medio de una crisis que sacude al sector textil, una visita de alto nivel a Famaillá reveló una apuesta millonaria por la tecnología. ¿Logrará esta inversión revertir la caída de la producción y proteger los empleos locales frente a la competencia desleal?
Una importante empresa textil de Famaillá ha puesto en marcha una millonaria actualización tecnológica, con la presencia del gobernador Osvaldo Jaldo y su gabinete, en medio de una crisis nacional del sector que amenaza miles de puestos de trabajo.
El mandatario provincial recorrió las instalaciones de Santista Argentina este miércoles, acompañado por el ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado; la ministra de Educación, Susana Montaldo; el secretario de Producción, Eduardo Castro; el secretario de Trabajo, Andrés Galván; el secretario de Gobierno, Raúl Albarracín; el intendente de Famaillá, Enrique Orellana; y la senadora Sandra Mendoza.
Por parte de la compañía, estuvieron presentes Carlos Muia, director de la empresa; José Muia, director industrial; José Luis Torres, gerente industrial; Fabián Ceraldi, director de RRHH; y Gilberto Stocce, accionista y CEO de Santista Brasil.

¿Por qué esta inversión es crucial ahora?
En un contexto donde el mercado interno baja su consumo y las importaciones presionan, el gobernador Jaldo destacó la decisión de los accionistas de invertir en la provincia. “Donde tenemos un mercado interno que está bajando el consumo y sufrimos las importaciones, lejos de bajar los brazos o producir desinversiones, hoy acá en Tucumán se está haciendo todo lo contrario. Nos estamos preparando para recuperar los niveles de producción”, afirmó el mandatario.
Jaldo subrayó además la importancia de la capacitación del personal para manejar la nueva tecnología, señalando que muchos empleos dependen de esta actividad.
¿Qué dijeron las autoridades locales?
El secretario de Producción, Eduardo Castro, calificó la inversión como “muy significativa”, especialmente para Famaillá, donde genera empleo y mejora la calidad de vida.
La senadora Sandra Mendoza enfatizó la necesidad de que la empresa permanezca en la localidad, alineada con las políticas provinciales. “La preocupación está en los trabajadores, porque hay casos en los que la caída de la actividad impacta directamente en el empleo”, expresó.
La voz de la empresa: compromiso y advertencias
Carlos Muia, director de Santista Argentina, reafirmó el compromiso con el desarrollo industrial, citando: “Sin industria no hay nación”. Sin embargo, lanzó una dura advertencia sobre la competencia desleal.
“Aceptamos competir, pero queremos hacerlo con países que tengan las mismas reglas y cargas tributarias que nosotros”, sostuvo Muia. Criticó el ingreso de productos importados fabricados bajo estándares laxos: “Nosotros cumplimos con todas las normativas: no hay trabajo infantil, hay empleo registrado. Pero competimos con mercadería que no respeta esas condiciones”.

El empresario reveló que la producción actual está cerca de un 40% por debajo de la capacidad instalada, expresando el deseo de recuperar los niveles históricos de producción y empleo.
¿En qué consiste exactamente la modernización?
La inversión se centró en maquinaria de última generación para ahorro energético y automatización en tres áreas clave.
En la hilandería, se incorporó la máquina de hilar a rotor Autocoro ACO 10 de SAURER, que permite un ahorro de energía de hasta el 69%. También se activó el robot paletizador Neuenhauser, el más avanzado del país en su tipo.
Para la tejeduría, se instaló una urdidora Karl Mayer con sensores electromagnéticos que garantizan tensión constante y alta calidad en el tejido.
En la etapa de terminación, se puso en funciones la nueva mercerizadora Goller Óptima, tecnología que optimiza el brillo y resistencia de las telas, reduciendo drásticamente el consumo de agua, vapor y productos químicos.
Este plan de actualización tecnológica se enmarca en la celebración del centenario de la compañía, buscando no solo mejorar la competitividad, sino también la sostenibilidad ambiental en un sector bajo presión.