Una visita de la FATUN a Merlo terminó con una preocupación que excede a la UNLC
Un trabajador de la UNLC quedó en el centro de la escena después de que un funcionario hablara de sus vínculos personales en radio. La FATUN viajó a Merlo, escuchó el detalle que faltaba y salió a respaldarlo.
La conducción nacional de la Federación Argentina de los Trabajadores de las Universidades Nacionales (FATUN) puso el foco en Villa de Merlo: durante una visita a la ciudad esta semana, los integrantes de su Comité Ejecutivo se interiorizaron sobre nuevos ataques públicos contra trabajadores de la Universidad Nacional de los Comechingones (UNLC) y expresaron su preocupación por lo que describen como un escenario de persecución política.
Los dirigentes sindicales tomaron conocimiento de las embestidas tanto en declaraciones de funcionarios como en publicaciones de medios alineados con el oficialismo municipal. Para la FATUN, el cuadro se repite y ya no se limita a un episodio aislado.
Los antecedentes que encendieron la alarma
El primer capítulo señalado tuvo como protagonista a Juan Álvarez Pinto, intendente en uso de licencia y actual ministro de Turismo y Cultura de San Luis. Durante una entrevista en una radio local, el funcionario apuntó contra una trabajadora nodocente de la Dirección General de Comunicación de la UNLC y puso el acento en sus vínculos personales.
Esa embestida motivó un pronunciamiento de la Asociación de Trabajadoras y Trabajadores de la Universidad Nacional de los Comechingones (ATTUNCO), que repudió las expresiones y cuestionó el uso de referencias personales para desacreditar a una trabajadora universitaria.
Lejos de quedar ahí, Álvarez Pinto volvió a protagonizar un episodio similar en la televisión local, esta vez contra otro integrante de la misma Dirección General de Comunicación de la Universidad. A esos ataques se sumaron declaraciones públicas del diputado provincial de la Unión Cívica Radical, Bruno Mini, quien puso en duda la legitimidad de los trabajadores docentes y nodocentes.
También en medios y redes
La FATUN remarcó que los hechos no se agotaron en las palabras de funcionarios: también se expresaron en publicaciones de medios de comunicación vinculados al oficialismo municipal, lo que amplificó el señalamiento contra el personal de la casa de estudios.
Según la situación que conocieron los representantes sindicales, la reiteración de estos hechos configura un escenario de persecución política en el que trabajadores de una universidad pública quedan expuestos por sus posiciones, sus ideas o sus vínculos personales. El origen de esos ataques estaría en espacios asociados al aparato de poder político local, que además tiene ramificaciones provinciales a través de Álvarez Pinto, ministro de Turismo y uno de los jefes de la UCR de San Luis.
Una discusión que trasciende Merlo
La preocupación de la FATUN introduce una dimensión institucional que va más allá de las disputas políticas de Villa de Merlo. La cuestión de fondo, según la federación, es el derecho de los trabajadores universitarios a desarrollar sus tareas, expresar sus ideas y participar de la vida pública sin convertirse en blanco de ataques promovidos desde posiciones de poder.