Una startup santafesina usa plasma para tratar semillas: cómo funciona la tecnología que la puso entre las 10 más innovadoras de América latina
La startup santafesina fue una de las dos argentinas elegidas entre 625 proyectos de la región. El tratamiento con plasma ya se probó en soja, maíz y trigo.
Sylvarum, una startup argentina con raíces santafesinas, fue elegida entre las diez startups más innovadoras de América latina por el programa Legado 2026 de Bayer Foundation y Endeavor. La empresa desarrolló una tecnología que utiliza plasma no térmico para tratar semillas, con el objetivo de mejorar la germinación, el vigor y la sanidad de los cultivos sin recurrir a productos químicos ni modificaciones genéticas.
La compañía, nacida de más de una década de investigación científica, fue una de las dos representantes argentinas seleccionadas entre 625 emprendimientos de diez países que participaron de la convocatoria regional. El reconocimiento le permitirá avanzar al Scale-Up Program, donde recibirá mentorías, acceso a una comunidad de especialistas y conexiones estratégicas para potenciar su crecimiento.
¿Cómo funciona la tecnología?
El sistema desarrollado por Sylvarum consiste en tratar semillas mediante plasma no térmico, un gas ionizado que interactúa con las semillas dentro de campos eléctricos de alta tensión. "Las partículas forman una sopa reactiva que se mueve alrededor de las semillas y esto desata distintos mecanismos que resultan en una germinación más rápida y una reducción de patógenos", explicó Valentín Ottaviano, Chief of Staff de la empresa.
La tecnología ya fue probada en cultivos extensivos como soja, maíz y trigo, con ensayos en distintas campañas y variedades. Según los resultados que viene validando el equipo, el tratamiento mejora el comportamiento inicial de las plantas y aumenta su vigor, con el objetivo de que ese mejor desempeño se traduzca también en un incremento del rendimiento.
El perfil ambiental es otro de sus puntos fuertes: el tratamiento es seco y no utiliza productos químicos. "Quizás no podamos eliminar por completo el uso de agroquímicos, pero se puede reducir significativamente viendo los mismos resultados o incluso mejores", señaló Ottaviano.
Del laboratorio al mercado
El proyecto nació del trabajo de la doctora Karina Balestrasse, investigadora del Conicet en la Facultad de Agronomía de la UBA, y del doctor Leandro Prevosto, investigador del Conicet y referente de la UTN de Venado Tuerto. Hace más de una década comenzaron a investigar las aplicaciones del plasma no térmico en la agronomía, y recién en los últimos dos años decidieron transformar ese conocimiento en una empresa.
Hoy, Sylvarum reúne investigación de la UBA y la UTN de Venado Tuerto, capital privado y vínculos con empresas de la industria semillera. La startup también cerró recientemente una ronda de inversión encabezada por Inventure, el fondo vinculado a Aapresid, y se encuentra en pleno proceso de escalar su tecnología para dar sus primeros pasos comerciales.
El desafío actual es pasar del prototipo a una capacidad de procesamiento compatible con las necesidades de la industria. Sylvarum no busca llegar directamente al productor, sino a las empresas semilleras, para incorporar el plasma como una etapa adicional dentro del proceso industrial. "Es como un paso más de procesamiento en la industria. Así como se le aplica un cura semilla, se le aplica plasma no térmico", graficó Ottaviano.
La propuesta es que la tecnología pueda sumarse al tratamiento de semillas sin que el productor tenga que modificar su operatoria habitual.