Una selva imaginaria invade el Museo Yaparí con instalaciones y libros objeto
El Museo Yaparí se transforma en un territorio fantástico con una muestra que combina collage, instalaciones y un misterioso Libro del Destino. ¿Qué secretos esconde el recorrido?
El Museo Provincial de Bellas Artes Juan Yaparí se convertirá en un territorio fantástico a partir del viernes 4 de septiembre, a las 19, cuando se inaugure “Mistharia – Viajando del collage al libro objeto”, la muestra de Alejandra Rodríguez y Nahir Vera.
La exposición propone un recorrido que incluye una selva inventada, caminos, una biblioteca, un observatorio y un misterioso “Libro del Destino”. Todo forma parte de una experiencia que las artistas diseñaron a lo largo de varios meses, con obras creadas especialmente para la ocasión.
Un viaje inspirado en los cuentos de aventura
Lejos de una muestra tradicional, la curaduría se estructura como un relato de aventuras, con cada sala funcionando como una etapa del llamado viaje del héroe. El punto de partida es el collage, pero la propuesta avanza hacia objetos e instalaciones que salen del plano bidimensional para ocupar el espacio físico.
El universo de Mistharia toma rasgos del paisaje regional: vegetación exuberante, humedad, tierra roja y una naturaleza selvática, aunque trasladados a una dimensión fantástica.
Espacios interactivos y actividades complementarias
Algunos sectores, como el Observatorio y el Libro del Destino, fueron pensados para la participación del visitante, mientras que La Selva, El Camino y La Biblioteca tendrán un carácter más contemplativo. La muestra podrá recorrerse durante todo septiembre y los jueves habrá actividades complementarias, incluidas visitas guiadas y encuentros abiertos de collage.
La exhibición también marca el cruce de dos trayectorias artísticas: Rodríguez trabaja entre la actuación, la performance, la fotografía, el videoarte y el cine experimental, mientras que Vera desarrolla una producción atravesada por las artes visuales, los lenguajes performáticos y la investigación con biomateriales.
Esa confluencia de disciplinas es la base de “Mistharia”, que busca convertir al museo en un espacio narrativo donde las obras no solo se miran, sino que forman parte de una historia que el público debe atravesar.