Una perrita rastreó una camioneta en Salta y destapó lo que escondía el tanque de combustible
Una perrita de Gendarmería marcó positivo en un sector de la camioneta que no encajaba con el modelo. Al abrir la caja metálica adherida al tanque, los efectivos encontraron 62 paquetes con un sello particular. El conductor, un herrero de 63 años, quedó detenido y ahora la justicia investiga el origen de la carga.
Un control de rutina en la ruta 34 terminó con un hallazgo que dejó a los investigadores sorprendidos. Una perrita de Gendarmería Nacional detectó 65 kilos de cocaína ocultos en una caja metálica adherida al tanque de combustible de una camioneta. El conductor, un herrero de 63 años con domicilio en José C. Paz, quedó detenido.
El operativo se desplegó durante la madrugada del domingo en el puesto El Naranjo, en jurisdicción de Rosario de la Frontera. Los gendarmes frenaron el vehículo y notaron que el hombre estaba nervioso. Sus respuestas sobre el origen del viaje no cerraban.
Los efectivos revisaron el exterior de la camioneta y encontraron una caja de metal soldada al tanque de combustible. El compartimiento no coincidía con el modelo del vehículo. Con la fiscalía ya involucrada, pidieron autorización judicial para que un can detector de narcóticos inspeccionara la zona. La perrita marcó positivo en el sector exacto donde estaba la caja.
Un escáner portátil confirmó que había paquetes en el interior. Al abrir la estructura, los gendarmes contaron 62 ladrillos de cocaína que, en total, pesaron poco más de 65 kilos. Los panes llevaban grabado en bajorrelieve el sello de un delfín, una marca que suele identificar a una organización narcocriminal.
Qué se sabe del detenido
El fiscal federal Ricardo Toranzos, a través del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal de Salta, imputó al hombre por transportar la droga desde Jujuy. El martes pasado se realizó la audiencia de imputación ante el juez federal de Garantías N°1 de Salta, Julio Bavio.
El magistrado declaró legal la detención, formalizó la investigación y dictó la prisión preventiva por 72 días. También autorizó una serie de medidas de prueba pedidas por la fiscalía, entre ellas peritajes y el levantamiento del secreto bancario y bursátil.
Durante la audiencia, el imputado confirmó que vive en José C. Paz y que trabaja como herrero. Se negó a declarar sobre el hecho. Su defensa no cuestionó la imputación, pero pidió que la prisión preventiva se cumpliera bajo arresto domiciliario. Argumentó que el hombre tiene antecedentes cardíacos, con dos infartos previos, y que toma medicación diaria. Sin embargo, no presentó certificados médicos que respaldaran esa situación.
Además de la droga, los investigadores secuestraron el teléfono celular del detenido. La causa sigue en manos de la justicia federal salteña.