Leticia Martínez cubre fútbol en San Rafael desde hace 20 años. Un cambio en las credenciales de prensa le cerró el acceso al campo de juego, y lo que vino después la llevó a presentar un amparo contra la Liga.
Leticia Martínez cubre fútbol en San Rafael desde hace dos décadas. Lo que empezó como un cambio de reglamento en las acreditaciones de prensa terminó con ella presentando un amparo contra la Liga Sanrafaelina de Fútbol.
La periodista, locutora nacional y licenciada en Producción de Medios, tiene 38 años y veinte de trayectoria en los medios. Este año su trabajo en las canchas se volvió cuesta arriba: restricciones para ingresar, intentos de sacarla del campo de juego y cartas documento por lo que decía en su programa. Según su relato, el conflicto llegó a tal punto que evaluó dejar las coberturas deportivas y dedicarse a otra cosa.
La disputa es con la Liga Sanrafaelina de Fútbol, que preside Diego Martín. Martínez la encuadra en un presunto caso de censura, persecución y hostigamiento, y por eso recurrió a la Justicia.
Cómo empezó el conflicto con las credenciales
Todo se remonta a comienzos de este año, cuando cambiaron las condiciones para acceder a las canchas. Hasta la temporada pasada, la Liga entregaba una credencial anual; después dispuso que cada club otorgara las suyas. Con esa reglamentación vigente, durante el torneo de verano Vendimia un árbitro intentó retirarla de la cancha del Club Huracán de San Rafael argumentando que no tenía credencial de la Liga.
"Yo tenía la credencial de Huracán. Me quisieron sacar de la cancha, intervino la gente del club, no me fui", recordó Martínez.
Después de ese episodio, según su relato, se implementaron nuevas normas con dos tipos de acreditación, identificadas por colores: la amarilla habilitaba todos los sectores, incluido el campo de juego, y la verde imponía más restricciones. A ella le dieron la verde, y sostiene que esas condiciones le complicaban el trabajo.
La periodista explicó que en las ligas locales los colegas cumplen varias tareas a la vez: cubren para diarios, hacen radio, sacan fotos y producen contenidos para streaming. Además, no todos los estadios tienen espacios para la prensa, por lo que el acceso al campo de juego resulta necesario para trabajar con seguridad.
"Yo no pedí privilegios, ni un trato especial. Pedía tener lo mismo que cualquier otro colega, tener esos accesos a poder estar en el campo de juego tranquila", afirmó.
Restricciones, seguridad y cartas documento
El problema no se agotó en los sectores habilitados. Martínez contó que algunos árbitros la dejaban quedarse en el campo solo cuando no había transmisiones ni grabaciones, por temor a recibir llamados de atención o sanciones. También relató que personal de seguridad intentó retirarla de una cancha y que recibió cartas documento por comentarios que hizo en su programa.
Frente a ese panorama, empezó a presentar pedidos formales ante la Liga para conseguir las condiciones que necesitaba. Según aseguró, las respuestas fueron negativas y la documentación recibida no reflejaba la realidad del fútbol sanrafaelino.
"Tenía que explicar todo el tiempo por qué necesitaba la credencial, por qué necesitaba ir a trabajar con seguridad, con las condiciones necesarias para poder trabajar", manifestó.
El amparo y la orden judicial
Agotada la vía administrativa, Martínez presentó una acción de amparo. La resolución ordenó a la Liga entregarle la credencial en un plazo de dos días.
El proceso dejó marcas. Según contó, hubo partidos a los que prefirió no ir porque se sentía incómoda y no quería exponerse a nuevos cruces. Incluso pensó en abandonar las coberturas deportivas pese a sus veinte años en los medios.
"Me sentí incómoda y no tenía ganas de exponerme, hasta pensé en no ir más a la cancha, hacer otra cosa", dijo.
Sin embargo, siguió adelante con el reclamo. Aclaró que su objetivo nunca fue eliminar las reglamentaciones de la Liga, sino que se respetaran sus derechos y poder trabajar en igualdad de condiciones con sus colegas.
"Nunca imaginé que iba a tener que ir a la Justicia para pedir una acreditación para poder desarrollar mi tarea", expresó.
Para Martínez, las diferencias personales o las opiniones que incomodan a las autoridades de una institución no deberían transformarse en obstáculos para ejercer el periodismo.
"Hay un límite, me parece que hay un límite, es el derecho a poder trabajar", remarcó.
El lugar de las mujeres en el fútbol y el futuro de la credencial
La periodista también se refirió a las dificultades que enfrentan las mujeres en el ámbito del fútbol, un espacio en el que históricamente tuvieron que abrirse camino.
Espera que su caso sirva como antecedente para que otros trabajadores de prensa no pasen por lo mismo y para que las instituciones entiendan que deben garantizar el ejercicio de la actividad periodística.
"Ojalá que esto marque un precedente de que aquellos que están a cargo de las instituciones sepan que tienen que respetar el derecho de aquellos que trabajamos en los medios", concluyó.
Por ahora, la resolución judicial le permitió obtener la acreditación para lo que queda de la temporada, a la que le restan tres fechas. La incertidumbre sigue para el año próximo, cuando deberá renovarla y todavía no se sabe bajo qué condiciones lo hará la Liga, que además tendrá elecciones en febrero.