Una pelea, un cuchillo y una herida en el cuello: qué se sabe del caso que conmueve a La Rioja
¿Qué pasó realmente en esa casa? La madre del detenido rompió el silencio y pidió algo que nadie esperaba.
Una mujer de 38 años pelea por su vida en el Hospital Regional Vera Barros después de ser atacada con un arma blanca en el cuello. **El episodio, ocurrido en plena capital provincial, destapó una trama de violencia y adicciones que ahora reclama una respuesta estatal urgente.**
Qué dijeron los médicos
El director del hospital, doctor Goitea, salió a llevar tranquilidad a la comunidad y confirmó que la paciente evoluciona de manera favorable. "No presentaba ninguna gravedad al ingreso, motivo por el cual se la deja en observación en el servicio de Cirugía General", explicó el profesional.
La herida, precisó, fue una punzocortante en la región lateral izquierda del cuello. "Está con tratamiento antibiótico, control evolutivo de la herida y ver que no presente ningún tipo de complicación", detalló Goitea, ratificando que la mujer permanece estable y bajo seguimiento continuo del equipo médico.
La versión de la familia del detenido
Por el hecho, un hombre de 38 años, pareja de la víctima, fue detenido y quedó a disposición de la Justicia, más precisamente del juzgado a cargo de la jueza Dra. Flamini. En diálogo con MEDIOS RIOJA, la madre del acusado, identificada como Claudia, dio su testimonio y expuso una realidad compleja.
Según su relato, la noche previa al ataque hubo discusiones cruzadas en la vivienda que ambos comparten. Tras una serie de cruces verbales, su hijo le habría manifestado que la víctima se autolesionó después de una pelea en la habitación.
Un reclamo desesperado
Más allá de la investigación penal en curso, el testimonio de la familiar reveló una situación estructural alarmante: tanto el detenido como la víctima arrastran graves problemas de adicciones desde hace años.
Por eso, la madre del acusado hizo un fuerte pedido al Estado y a la Justicia: que el caso no se resuelva solo con una medida restrictiva o el encierro carcelario, sino que se disponga una internación y un tratamiento de rehabilitación obligatorio para ambos. Advirtió con preocupación que, sin una intervención integral y asistencia psicológica profesional que aborde el trasfondo de consumos y vulnerabilidad, la situación podría terminar en una tragedia mayor.