Una pelea de 30 adolescentes en pleno centro: lo que hizo la mayoría mientras otros se golpeaban
"Si la víctima hubiera sido tu hijo, ¿tampoco te importaría?": el mensaje de quien intentó frenar la pelea de 30 adolescentes en el centro de Río Gallegos apunta a los que grabaron y se rieron, y a los padres que miran para otro lado.
Una persona que dijo haber estado en medio de una pelea entre adolescentes en el centro de Río Gallegos relató lo que vio y apuntó contra quienes miraban sin intervenir. Su testimonio, difundido en las últimas horas, describe una escena de violencia grupal y reclama más compromiso de las familias.
El relato arranca con una pregunta incómoda: "Si la víctima hubiera sido tu hijo, hermano o sobrino, ¿tampoco te importaría?". Quien la formuló aseguró haber intentado frenar el enfrentamiento junto a su pareja y pidió a madres y padres que se involucren más en la vida de sus hijos.
Una agresión con público
Según su versión, el episodio ocurrió afuera de un local céntrico, con alrededor de 30 adolescentes en el lugar. No todos participaban de los golpes. "La mayoría se puso a grabar y a reírse de lo que estaba pasando", contó.
La persona aseguró que, junto a su pareja y otras personas, intentó separar a los involucrados. Entre las imágenes que describió, mencionó a alguien sujetado por la espalda mientras otros le pegaban patadas. "Agarrar a alguien por la espalda y hacerle una llave para que no pueda respirar mientras otros le dan patadas no es normal", expresó.
También afirmó haber visto a un adolescente con un objeto que identificó como un martillo. Aclaró que creía que era real, aunque ese elemento no fue corroborado de forma independiente.
Los adultos que salieron a separar
El relato no solo apunta a los chicos. La persona destacó la reacción del personal del comercio: según aseguró, los trabajadores salieron a separar a los adolescentes y llamaron a la Policía.
Después de la intervención policial, agregó, algunos integrantes del grupo seguían corriendo y avisando dónde estaban las personas a las que buscaban agredir. Esa secuencia forma parte de su versión de los hechos.
Junto al agradecimiento a quienes ayudaron, dejó un pedido: "Incluso con una pequeña acción podemos evitar tragedias".
El mensaje a las familias
El cierre de su mensaje estuvo dirigido a los adultos responsables de los adolescentes. Pidió prestar atención a los vínculos y a las situaciones en las que participan, incluidos los momentos en que presencian una agresión.
"Capaz tu hijo puede ser el que pega, al que le pegan o de los que graba y se ríe", advirtió. Para esta persona, la preocupación excede ese episodio: "No es algo solo de hoy, es algo que viene pasando desde hace rato".
También advirtió que había niños pequeños cerca del enfrentamiento y expresó su temor por lo que podía ocurrirles. "No hay que normalizar estas cosas, y hay que involucrarnos más en lo que les pasa a los/as adolescentes", concluyó.