Una nena se desmayó en la escuela por una crisis de angustia y su familia denunció años de bullying
Seis o siete compañeras la hostigaron durante cuatro o cinco años. El día que se desmayó en el aula, la ambulancia no dejó registros. Ahora la Justicia investiga.
Una familia de San Juan denunció ante la Justicia una situación de bullying que, según relataron, habría sufrido su hija durante años dentro de una escuela. La abogada que representa a la menor, Cristina Soriano, aseguró que las agresiones fueron reiteradas y terminaron provocándole una grave afectación emocional, al punto de requerir atención psicológica y psiquiátrica.
El caso se conoció a través de una entrevista que Soriano brindó en Compacto 13. Allí contó que tomó intervención luego de que seis o siete compañeras comenzaran a agredir a la niña. Según su relato, los episodios se habrían extendido durante cuatro o cinco años, pese a que la institución educativa habría tenido conocimiento de lo que ocurría desde el comienzo.
El episodio que marcó un punto de quiebre
El hecho que destapó la situación ocurrió el 30 de julio, cuando la menor sufrió un ataque de ansiedad y angustia dentro de la escuela, se desmayó y debió recibir asistencia médica. Sin embargo, cuando Soriano comenzó a intervenir en representación de la familia, descubrió que no existían actas internas que dejaran constancia de los hechos ni de lo ocurrido ese día.
“Se produjo un accidente de angustia y un ataque de ansiedad que se desmayó en la escuela por agresiones reiteradas y seguidas”, explicó la abogada. También señaló que la ambulancia fue convocada, pero que posteriormente no encontró registros formales sobre la situación.
Ante esto, la representante legal de la familia se presentó ante el Ministerio de Educación para realizar un planteo y exigir que se aplicaran los procedimientos establecidos para este tipo de situaciones. Además, se realizó una denuncia penal, que quedó en el ámbito de la Justicia Penal de Menores.
Las falencias que denuncia la abogada
Soriano cuestionó especialmente que no se hayan activado a tiempo los protocolos previstos para situaciones de violencia escolar. Sostuvo que la normativa contempla procedimientos específicos que incluyen la confección de actas, la intervención de los gabinetes técnicos y el acompañamiento tanto de la víctima como de quienes ejercen las agresiones.
La abogada también aseguró que el caso incluyó episodios de violencia virtual, ya que las agresiones habrían continuado a través de canales de WhatsApp. En ese sentido, advirtió sobre la necesidad de que las instituciones educativas conozcan y apliquen las herramientas existentes para abordar estas situaciones.
Actualmente, la menor se encuentra bajo atención psicológica y psiquiátrica, mientras la familia afronta los gastos derivados de su tratamiento y contención. Para Soriano, la falta de intervención oportuna habría permitido que la situación escalara hasta afectar seriamente el estado emocional y el desarrollo cotidiano de la niña.
“Se podría haber evitado llegar a esta situación si se hubiese aplicado el protocolo en sus momentos”, sostuvo la abogada, quien además afirmó que existen otros casos de bullying en escuelas públicas y privadas que no siempre llegan a ser denunciados.
Qué dijo Educación sobre los casos de bullying
Las declaraciones de Soriano se conocieron en medio de otros episodios de violencia escolar que generaron preocupación en San Juan. La ministra de Educación, Silvia Fuentes, había señalado que las escuelas cuentan con herramientas para intervenir y que deben trabajar tanto con los estudiantes involucrados como con sus familias.
“Es la escuela la que tiene que solucionar esta situación”, sostuvo Fuentes, al explicar que los gabinetes trabajan con quienes ejercen las agresiones y con quienes resultan víctimas. También remarcó que se realizan actividades con los compañeros de los cursos donde se producen estos hechos.
El caso que representa Soriano quedó ahora en manos de la Justicia, mientras la familia busca determinar responsabilidades y obtener una respuesta frente a una situación que, según denuncian, se extendió durante años y terminó provocando consecuencias graves en la salud emocional de la menor.