Una mujer de 50 años quedó detenida por lo que habría pasado con un adolescente de 13
La madre del adolescente le pidió que acompañara a la mujer hasta su casa. Lo que habría pasado después está en el expediente y derivó en la prisión preventiva.
La Justicia de Misiones convirtió en prisión preventiva la detención de una mujer de 50 años, acusada de un delito sexual contra un adolescente de 13 en El Alcázar. La medida la dispuso el juez de Instrucción 1 de Puerto Rico, Leonardo Manuel Balanda Gómez.
Según informaron fuentes del caso, la imputación es por “abuso sexual gravemente ultrajante”. El magistrado ordenó que la acusada sea trasladada al Instituto Correccional de Mujeres (Unidad Penal V) de Posadas.
La resolución fue firmada la semana pasada. En ella, el juez consideró que hay elementos suficientes para sostener, en esta etapa de la investigación, la probable participación de la mujer en el hecho denunciado.
La reconstrucción del expediente
De acuerdo con el expediente, el episodio habría ocurrido el 19 de marzo de 2026 a las 16, en el barrio Florida de El Alcázar. La mujer habría ido a la casa del adolescente y allí habría tomado vino. Como tenía dificultades para caminar, la madre del menor le pidió a su hijo que la acompañara hasta su domicilio, ubicado a unos cinco minutos, del otro lado de un puente.
Durante el trayecto, la mujer le habría dicho que “era lindo para ella”. Al llegar a su vivienda, lo habría invitado a entrar con el argumento de que “tenía miedo de caerse” porque no había iluminación.
Una vez adentro, siempre según la acusación, lo habría llevado hasta una habitación. Cuando el adolescente dijo que quería volver a su casa, la mujer lo habría sujetado de la remera, empujado sobre una cama y sometido a un contacto sexual sin su consentimiento.
La imputación también sostiene que, cuando el menor intentó retirarse, la mujer lo habría amenazado de muerte para que no contara lo sucedido.
Un segundo episodio y la Cámara Gesell
Días después, ambos habrían coincidido en una vivienda del barrio Florida. Allí, la imputada habría hecho referencias al hecho delante de otras personas, lo que provocó que el adolescente se retirara del lugar llorando.
Uno de los elementos que tuvo en cuenta el magistrado fue la entrevista realizada al adolescente mediante el dispositivo de Cámara Gesell, donde el menor ratificó lo que consta en la denuncia de su madre.
Para el juez, valorados en conjunto los elementos de prueba, permiten sostener la existencia del hecho y la probable intervención de la imputada. Aclaró que ello no implica un pronunciamiento definitivo sobre su responsabilidad penal.
Para fundamentar la medida, el magistrado consideró que el delito atribuido contempla una escala penal de 4 a 10 años de prisión y que, en caso de una eventual condena, en principio no correspondería una pena de ejecución condicional, entre otros elementos.