Una médica pidió licencia por enfermedad y activó un negocio de estética: la encontró una auditoría
¿Puede una médica con licencia por enfermedad dedicarse a un negocio propio? La auditoría neuquina dice que sí: la encontró ofreciendo turnos de depilación mientras estaba de reposo. ¿Qué pasó con la plata que cobró?
La profesional trabajaba en el Hospital de Loncopué y fue cesanteada por la Junta de Disciplina tras comprobarse que ofrecía depilación definitiva mientras estaba con reposo. El gobierno de Rolando Figueroa sumó un nuevo despido en el Estado neuquino.
La gestión provincial sigue con su política de tolerancia cero y esta vez la sanción recayó sobre una médica del Hospital "Dr. José E. Cuevas", en Loncopué. Los auditores detectaron que la profesional había montado un emprendimiento de estética mientras gozaba de una licencia médica de largo tratamiento.
Qué encontró la auditoría
Según el sumario administrativo, la exagente —identificada como Mariela Carolina Bilinski— usufructuó una licencia por enfermedad entre el 29 de abril y el 14 de septiembre de 2025. En ese período, en lugar de reponerse, le dedicaba tiempo a su actividad privada.
Los auditores lo confirmaron con audios y mensajes de WhatsApp: la médica ofrecía servicios de depilación definitiva, pasaba los costos, pedía señas para reservar turnos y cobraba a través de Mercado Pago. Además, no respetaba el régimen de dedicación exclusiva, ya que su cargo era full time.
El descargo de la profesional
En su declaración, Bilinski admitió haber organizado la agenda y otorgado turnos, aunque aseguró que los tratamientos nunca se concretaron porque no consiguió las máquinas necesarias.
La dirección de Salud Ocupacional fue categórica en el expediente al referirse a la licencia otorgada: “Trabajar no, puede hacer actividades de esparcimiento o de dispersión; si vos estás enfermo para un trabajo, estás enfermo para cualquier trabajo”.
La sanción y el reclamo de la plata
La Junta de Disciplina de la Administración Pública Provincial resolvió por unanimidad la cesantía. En su informe, el organismo advirtió que “su conducta resultó inadecuada, marcando un franco abuso del derecho”.
Además de la expulsión, se ordenó a la dirección provincial de Recursos Humanos revisar los importes que se le pagaron a la médica. La idea es recuperar el dinero percibido durante los meses en que no prestó servicios y, si hace falta, dar intervención a la Fiscalía de Estado por un posible enriquecimiento sin causa.
El expediente remarcó que la conducta de la profesional vulneró los deberes de todo agente público y perjudicó al servicio de salud, sobre todo por la función que cumplía. Para la Junta de Disciplina, los hechos fueron lo suficientemente graves como para aplicar una sanción expulsiva: no respetó una licencia que el Estado le había otorgado de buena fe y, al mismo tiempo, demostró que podía trabajar.
Esta cesantía se suma a otras recientes en el sistema sanitario por faltas graves, certificados médicos apócrifos y ausencias injustificadas, en el marco de la política de control que el gobernador Figueroa profundizó desde que asumió.