Una madre tucumana denunció bullying contra su hija de 12 años y el caso terminó en la Justicia
¿Sabías que una simple amenaza de tiroteo desató un infierno de bullying? Conocé los detalles de la denuncia que nadie contó.
Camila Holmquist, creadora de contenido, denunció ante el Ministerio Público Fiscal que su hija de 12 años sufrió bullying sistemático en un colegio privado de Tucumán. La menor, que tiene dislexia, fue víctima de insultos, amenazas y aislamiento. La madre asegura que la escuela no actuó a tiempo y que incluso una madre creó una cuenta falsa para acosar a la niña.
¿Qué pasó en el colegio Santo Domingo?
Según el relato de Camila, los problemas comenzaron días después de que su hija ingresara al colegio Santo Domingo, al que la había cambiado buscando mejor apoyo pedagógico por su dislexia. En medio de la ola de amenazas de tiroteos escolares, un alumno le dijo a la niña que realizaría un ataque y que ella sería la primera víctima. La madre informó a docentes y directivos, y también lo mencionó en redes sociales sin identificar a la institución.
Tras una reunión organizada por el colegio, la menor comenzó a sufrir aislamiento. Un grupo de alumnas promovió que nadie le hablara, y empezaron los insultos: “gorda”, “fea”, “pobre”, además de referencias a su situación familiar. La situación escaló hasta el 29 de mayo, cuando una compañera ingresó a una transmisión en vivo de la niña y envió mensajes amenazantes. Camila intentó contactar a las autoridades escolares y a la madre de una de las alumnas, a quien envió capturas de pantalla.
Inicialmente, el diálogo fue cordial, pero luego comenzaron nuevas agresiones. Camila recibió capturas de conversaciones con burlas sobre la dislexia de su hija, y asegura que nadie intervino. Al hablar con la niña, descubrió que el hostigamiento era frecuente, pero que no se lo había contado por miedo a represalias.
La denuncia judicial y la cuenta falsa
Ante la Justicia, Camila denunció que una madre vinculada a los hechos creó una cuenta falsa desde la que publicaba fotos de la menor con mensajes ofensivos. También recibió mensajes privados con insultos para ella y su hija, y se difundió el usuario de redes sociales de la niña para que otros la contactaran. A través de controles parentales, Camila accedió a mensajes donde la menor intentaba entender por qué la rechazaban y buscaba ser aceptada.
El conflicto también alcanzó a la directora del colegio. Camila solicitó que la situación quedara asentada en un acta escolar, pero la directora se negó hasta escuchar otras versiones. Luego, la directora convocó a la alumna a relatar lo sucedido y le hizo preguntas frente a sus compañeros, lo que, según la denunciante, expuso a su hija y agravó su malestar. Tras eso, Camila retiró a la menor del colegio y pidió el pase a otra institución, que inicialmente le fue negado.
¿Qué pasó después?
El abogado Carlos Garmendia presentó una denuncia ante el Ministerio Público Fiscal de Tucumán contra el colegio Santo Domingo, una madre señalada y las alumnas involucradas. Finalmente, el Ministerio de Educación ofreció vacantes en otros establecimientos y Camila confirmó que inscribirá a su hija en un nuevo colegio. Mientras la causa avanza, el caso pone el foco en el bullying escolar y la responsabilidad de las instituciones.