Una jueza denunció un altercado con un empleado y ahora teme por su seguridad
La jueza Carolina Salas denunció un altercado con un empleado judicial en Tribunales y dijo temer por su integridad. El trabajador dio su versión, habló de una descompensación y mostró chats con la magistrada: qué revelan.
El Palacio de Tribunales de Santiago del Estero vivió el lunes pasado un episodio que derivó en intervención policial. La jueza de Control y Garantías Carolina Salas y un empleado judicial, Claudio Casadei, protagonizaron un altercado en las oficinas del juzgado, alrededor de las 12:20, según el informe policial.
Durante la discusión, que habría incluido expresiones ofensivas del trabajador hacia la magistrada, Casadei sufrió una descompensación. El médico de guardia debió acudir para asistirlo.
Qué declaró la jueza ante la policía
Salas fue entrevistada por los efectivos y planteó su preocupación por su integridad física ante posibles reacciones del empleado. Según su relato, el conflicto se habría originado en un reclamo por las reiteradas faltas de respeto que Casadei habría mantenido hacia otro magistrado.
La jueza también señaló presuntos antecedentes de comportamientos violentos del trabajador: daños al mobiliario de la oficina y actitudes irrespetuosas recurrentes hacia trabajadoras judiciales. Por el temor expresado, personal policial de guardia dispuso medidas preventivas.
La versión del empleado
Casadei hizo su descargo público. Sostuvo que el altercado se desató mientras atravesaba un cuadro de descompensación vinculado a patologías preexistentes y rechazó las acusaciones sobre conductas violentas. La magistrada, en tanto, prefirió no declarar ante este medio.
El empleado afirmó que, tras recibir asistencia médica, fue notificado de forma intempestiva sobre su traslado a "la oficina de Juicio". Aseguró que la medida se gestionó con una celeridad inusual por pedido de la jueza junto a otros funcionarios judiciales.
Para respaldar su postura difundió capturas de chats previos con la propia Salas, que según él dan cuenta de una relación laboral fluida y cotidiana. Argumentó que el choque obedeció a "tensiones de trabajo acumuladas" y negó rotundamente haber incurrido en "episodios de agresión o faltas de respeto".