Una jubilada desapareció en Brasil y la hallaron en Misiones: tres hombres ya tienen condena
El cuerpo de una jubilada brasileña apareció en un camino rural de Bernardo de Irigoyen y la Justicia del país vecino ya resolvió quiénes pagan por ese crimen. Lo que encontraron los peritos en la escena y el dato que todavía falta recuperar.
El Tribunal del Distrito de São Miguel do Oeste, en Brasil, condenó a tres hombres por el caso que terminó con la muerte de Deomira Conci, una mujer de 76 años cuyo cuerpo apareció en septiembre de 2025 en una zona rural de Bernardo de Irigoyen. Las penas, sumadas, llegan a 53 años, 8 meses y 20 días de prisión.
La sentencia se dio a conocer este jueves 5 de noviembre. Dos de los acusados fueron declarados culpables de robo con resultado de muerte: uno recibió 30 años de cárcel y el otro deberá cumplir 21 años, 4 meses y 20 días. Ambos empezarán a cumplir la pena en régimen cerrado.
El tercer involucrado, en cambio, fue condenado a dos años y cuatro meses por hurto agravado, después de que el tribunal modificara la calificación legal inicial. Para él se dispuso el régimen semiabierto y la sustitución de la prisión preventiva por medidas cautelares, entre ellas una tobillera electrónica.
Qué pasó con Deomira Conci
El caso se remonta al 31 de agosto de 2025, cuando la mujer perdió contacto con sus familiares en San Miguel do Oeste, Brasil. Al día siguiente, su cuerpo fue encontrado en un camino vecinal del paraje Juan Manuel de Rosas, cerca de la Ruta Nacional 101, dentro del municipio de Bernardo de Irigoyen.
La investigación estableció que la víctima había sido despojada de su camioneta Ford Ecosport, que por entonces no había sido localizada. Las pericias sobre el cuerpo determinaron múltiples heridas de arma blanca en el cuello y el pecho, además de lesiones en la cabeza y hematomas en distintas partes del cuerpo.
La identidad de Conci se confirmó mediante el cotejo de huellas dactilares, tras las gestiones entre las autoridades argentinas y brasileñas.
Una pesquisa a los dos lados de la frontera
La investigación quedó a cargo de la División de Investigación Criminal (DIC) de São Miguel do Oeste, con la colaboración de la Policía de Misiones a través de la Unidad Regional XII de Bernardo de Irigoyen.
En ese marco se hicieron allanamientos simultáneos en Barracão, en el estado de Paraná, y en Dionísio Cerqueira, en Santa Catarina. También hubo operativos coordinados en ambos lados de la frontera para buscar el vehículo sustraído y reunir pruebas.
La resolución judicial incluye además el pago de una indemnización por daños morales a los herederos de la víctima. La condena fue dictada en primera instancia, por lo que todavía puede ser apelada por las partes.