Una excavadora municipal destrozó el cableado y dejó a todo un barrio sin señal en pleno invierno
¿Una máquina municipal dejó sin señal a todo un barrio en pleno invierno? Los vecinos del barrio Luján, en La Quiaca, se quedaron sin televisión ni internet después de que una excavadora destrozara el tendido. Los daños superan los 3 millones de pesos y no es la primera vez que ocurre.
Una máquina de la Municipalidad de La Quiaca se llevó puesto el tendido eléctrico y de cable en el barrio Luján, dejando a decenas de familias sin televisión ni internet en plena ola de frío. El siniestro ocurrió mientras la excavadora realizaba obras viales y, según la denuncia, los daños ascienden a casi 3 millones de pesos.
Los vecinos se quedaron helados: la señal se cortó de golpe y al salir a la calle descubrieron que la culpable era una máquina municipal.
Todo ocurrió a mitad de semana, cuando los habitantes del barrio Luján, una de las zonas más frías de la Puna, vieron interrumpida su rutina. La televisión por cable dejó de funcionar sin previo aviso. Algunos pensaron en un corte general o en un problema técnico de la empresa, pero la realidad era otra: una excavadora de la propia comuna, que realizaba trabajos en la vía pública, había arrancado de cuajo el tendido aéreo.
El responsable de la empresa damnificada no perdió tiempo y se presentó en la Comisaría Seccional 17° para radicar la denuncia. En el detalle técnico que entregó a la policía, se describió un panorama desolador: la máquina no solo cortó los cables, sino que destruyó una fuente ferroresonante, un amplificador de señal y arrancó cerca de 200 metros de cableado. Los repuestos, muchos de ellos importados, y las horas de trabajo para restablecer el servicio fueron tasados en unos 3 millones de pesos.
¿Es la primera vez que pasa?
Desde la empresa de cable salieron a denunciar que esto ya se está volviendo costumbre. Según explicaron, no es la primera vez que una máquina municipal les causa un perjuicio de esta magnitud. Hace un tiempo, cuando la comuna construía un complejo en las inmediaciones, otra excavadora ya había reventado unos 300 metros del mismo tendido. La falta de cuidado al cavar parece ser una constante.
Ahora la Justicia deberá determinar quién paga los platos rotos. Mientras tanto, los técnicos trabajan a contrarreloj para devolverle la señal a los vecinos de La Quiaca, que siguen soportando el frío sin su único entretenimiento.