Una espuma de limpieza desató una golpiza salvaje en una escuela de Perico
Una espuma de limpieza facial que una alumna llevó a la escuela para mostrar a sus compañeras terminó como prueba en una denuncia por una golpiza que quedó filmada. La madre pide que la Justicia escuche su reclamo antes de que sea tarde.
Una alumna de primer año de la Escuela de Comercio Nº 1 de Perico terminó con un diente fracturado y estudios médicos en la cabeza después de una golpiza que quedó grabada en un video que circula por redes sociales. El episodio ocurrió el 10 de septiembre durante el recreo y derivó en una denuncia penal que investiga el fiscal Paolo Tezano Pintos por Delitos contra las Personas.
La madre de la adolescente, Alejandra, radicó la presentación en el Ministerio Público de la Acusación el 22 de septiembre. Según su relato, todo empezó como un juego entre compañeras: su hija llevó a la escuela una espuma de limpieza facial que usa en su trabajo para mostrársela a las demás.
“Mi hija cometió el error de traer una espuma de limpieza de rostro, que es un elemento de trabajo mío, para mostrarla a las compañeras. Empezó, al parecer, como un juego”, contó la mujer en medios locales. En ese intercambio, el producto habría caído accidentalmente en el ojo de otra alumna. Las dos fueron al baño a lavarse y, minutos más tarde, durante el recreo, se produjo la agresión.
“En esos cinco minutos cerraron la puerta, hay compañeros que grabaron y a mi hija la agarraron”, sostuvo Alejandra.
“Le estrelló la cabeza contra el suelo”
La madre aseguró que el video viralizado muestra la violencia del ataque y expresó su temor por las consecuencias físicas que pudo haber dejado. “Se ve claramente cómo la golpea salvajemente. La podría haber matado. ¿Qué pasaba si le daba un golpe más fuerte? Porque le agarró el pelo y le estrelló la cabeza contra el suelo”, declaró.
Según su versión, otro estudiante intentó intervenir para separarlas, pero la agresión continuó. “Ella siguió pateándola hasta que mi hija se desvaneció por tantos golpes”, afirmó.
La adolescente sufrió la fractura de un diente y después empezó con dolores de cabeza que obligaron a que la revisaran profesionales médicos. “Ahora tienen que hacerse estudios médicos en la cabeza, porque esto puede haber traído secuelas. Todo esto pudo haber terminado en tragedia”, manifestó la mujer.
Bullying previo y hostigamientos que siguieron
Alejandra sostuvo que el ataque no fue un hecho aislado. Aseguró que su hija ya venía padeciendo bullying y discriminación dentro del establecimiento, situaciones que la adolescente ocultaba por miedo. “Mi hija fue desde el principio sufriendo bullying. Ella por miedo no me decía. Muchos compañeros la hostigaban”, relató.
Entre los episodios que mencionó, dijo que otros chicos se burlaban de ella porque no tiene teléfono celular y por cuestiones familiares. “Ella no tiene celular. Entonces le hacían bullying porque no tiene celular. Después, por qué no tiene papá. Yo soy madre soltera y tengo cuatro niños. Uno le dijo una vez: ‘¿Qué te metés vos si vos no tenés papá?’”, contó.
La mujer también denunció que, una vez cumplidas las sanciones que aplicó la escuela, los hostigamientos continuaron. “Cuando volvieron a clase el día 22 y el día 23, ella siguió sufriendo hostigamiento. Le seguían tirando la mochila, le sacaban la mesa”, señaló.
El desgaste llegó a tal punto que su hija le planteó que no quería volver. “Un día me dijo: ‘Mamá, ya no quiero ir más a la escuela’”, recordó.
El pedido de medidas y la respuesta de la institución
Alejandra explicó que desde la escuela le prometieron acompañamiento y medidas, pero que cuando presentó una nota pidiendo la expulsión de las estudiantes señaladas como agresoras no obtuvo una respuesta favorable. “Le dije a la directora: cámbialas de turno al menos, porque mi hija también tiene derecho a estudiar y la siguen hostigando”, sostuvo.
Según su relato, fueron dos las adolescentes involucradas en la golpiza y las sanciones consistieron en cinco días de suspensión y actividades de concientización sobre bullying. “Le dieron talleres, trabajos prácticos para que concienticen más sobre el bullying, pero eso no fue suficiente”, cuestionó.
La madre sumó que su hija habría seguido recibiendo amenazas y que en una oportunidad una de las estudiantes la habría buscado dentro del baño, situación en la que intervino una preceptora. Por el impacto emocional, y por recomendación de una psicóloga, la adolescente continuará temporalmente sus estudios bajo modalidad virtual.
“Mi hija también tiene derecho a estudiar”
Alejandra confirmó que pidió medidas de protección ante la Justicia porque tanto la adolescente señalada como agresora como familiares de la misma siguen frecuentando su barrio. “Pedí una perimetral. Pido a la Justicia, por favor, que me escuchen, porque esto no tiene que terminar en una tragedia”, expresó.
También hizo un llamado para que deje de circular el video de la agresión, al remarcar que su hija es menor de edad y que la exposición agrava el daño emocional. “Este video se viralizó y mi hija está siendo expuesta, siendo una menor. Por eso es petición mía que bajen, por favor, todos los videos, que no sigan subiendo la imagen de mi hija porque la están dañando”, pidió.
Por último, remarcó que su principal reclamo es que la adolescente pueda retomar su vida cotidiana y seguir estudiando. “Se siente humillada, se siente excluida, siente que la están discriminando. Mi hija también tiene derecho a estudiar, también tiene derecho a prepararse, a buscar un futuro mejor en una buena institución y hacer su vida normal”, concluyó.