Una especialista en violencia digital llega a Misiones con un libro que incomoda
Grooming, sextorsión y consumo de material de abuso: la especialista Sonia Almada llega a Posadas y Oberá con un libro que revisa cómo las plataformas digitales cambiaron el juego. Además, abre una sede de ARALMA en la capital provincial.
Sonia Almada, psicóloga y sobreviviente de abuso, desembarca este jueves en Posadas para presentar su último libro sobre grooming, sextorsión y el consumo de material de abuso sexual en plataformas digitales. La autora, fundadora de la asociación civil ARALMA, también visitará Oberá en el marco de una gira que incluye la apertura de una nueva sede de la organización.
Almada es licenciada en Psicología por la UBA, magíster internacional en Derechos Humanos para la Mujer y el Niño por la UNESCO y especialista en Infancias y Juventudes por CLACSO. Desde 2003 lidera ARALMA, entidad dedicada a prevenir e investigar las violencias contra niños, niñas y adolescentes, y desde 2021 impulsa iniciativas legislativas para fortalecer la protección integral de las infancias en Argentina.
Su obra más reciente, Perversiones sexuales en entornos digitales. Grooming, sextorsión y streaming, recorre la persistencia histórica de estas conductas y sus mutaciones actuales. La presentación será el jueves 10 de septiembre a las 10 en un hotel de la calle Bolívar, entre Ayacucho y Junín, en Posadas. Por la tarde, Almada participará de la apertura de una sede de ARALMA en la capital provincial y luego llevará el libro a Oberá.
Un título que generó debate
Antes de viajar, Almada dialogó con FM 89.3 Santa María de las Misiones y contó que el nombre del libro fue "todo un debate teórico, académico y clínico". Explicó que históricamente se clasificó a quienes agreden a menores como perversos según las nomenclaturas psiquiátricas, pero que esa categoría no alcanza para explicar el fenómeno actual.
La investigación describe cómo el concepto de perversión fue mutando hasta llegar al presente, cuando las plataformas digitales facilitan el acceso, la difusión y el consumo de material de abuso sexual contra las infancias. "Uno no podría diagnosticarlos a todos como perversos", aclaró la especialista.
Naturalización de la violencia sexual
Durante la entrevista, Almada advirtió que existe una "naturalización de la violencia sexual" y habló de una "pedofilización del deseo": cada vez son más pequeños los niños y niñas que se erotizan. También planteó un interrogante incómodo: ¿qué responsabilidad tienen quienes observan imágenes o videos de abuso sin participar directamente de la agresión?
La autora analiza si quien consume ese material puede ser considerado un perverso o un criminal y qué rol juega dentro del circuito que sostiene la explotación. "Nunca los niños, las niñas, los adolescentes y mucho menos los bebés son responsables de la depredación de estos sujetos", subrayó.
Según explicó, los agresores utilizan la seducción, conversaciones afectivas o muestras de empatía para ganar confianza y tender trampas en los entornos digitales. "Hay muchas formas de acercamiento para poder 'pescar' a esos niños —fishing, en inglés—. Ellos van cayendo en esas pequeñas redes y trampas", puntualizó.
Un compromiso personal
Antes de cerrar la entrevista, Almada reveló que su lucha también está atravesada por su propia historia: "Soy sobreviviente de violencia sexual y me gusta decirlo porque hablo desde un saber situado, no solamente desde lo académico y lo clínico, sino también desde haber sobrevivido a la violencia sexual durante mi infancia".