Una escuela rural a 85 km de Bariloche ya mide el clima: lo que descubrieron los chicos
En Pilca Viejo, a 85 km de Bariloche, los alumnos de una escuela rural no solo vieron instalar la estación meteorológica número 19 de Río Negro: ahora son los encargados de controlarla. Qué datos clave medirán y por qué el DPA apura la red.
La red de monitoreo climático de Río Negro sumó un nuevo nodo en el sur. Se trata de la estación meteorológica modular número 19 del programa provincial, que esta vez quedó instalada en el Centro Educativo Rural (CER) Pilca Viejo, una escuela técnica agropecuaria de gestión social administrada por la Fundación Cruzada Patagónica, a unos 85 kilómetros de Bariloche.
Los alumnos de quinto año fueron protagonistas de la jornada: el martes asistieron a los técnicos del Departamento Provincial de Aguas (DPA) Nicolás Popoff y Hernán Soto durante el armado y la puesta en marcha del equipo. La estación quedó montada a 1,5 metros de altura y a 50 metros del edificio escolar, en plena estepa.
Qué mide la nueva estación
El dispositivo compacto cuenta con sensores que registran temperatura en tiempo real, dirección y velocidad del viento, precipitaciones e intensidad, radiación solar y su potencial para sistemas de paneles solares, además de rayos ultravioleta. Los datos se visualizan en un monitor y se vuelcan de manera automática al sistema Wunderground, donde cientos de reportes climáticos de Río Negro y del mundo se cruzan con aportes de estaciones públicas como las del Servicio Meteorológico, el INTA o Splif, y también privadas.
De esa base se nutre el Programa de Monitoreo Climático Colaborativo del DPA, que arrancó el año pasado como prueba piloto. “Comenzó con la idea de aprovechar los avances tecnológicos, con la llegada de internet, las pantallas y energía las 24 horas en los parajes”, explicó a Diario RÍO NEGRO Martín Nini, director de Evaluación de Recursos Hídricos del organismo provincial. Según contó, los buenos resultados de las primeras estaciones consolidaron el plan, que antes se apoyaba en pluviómetros manuales y planillas, hoy complementarios del registro digital.
Una red que crece con las escuelas
En paralelo, Río Negro adhirió al Plan Nacional Federal de Ciencia Ciudadana para el Monitoreo Integrado del Agua, impulsado por el Consejo Hídrico Federal, que financió en una primera etapa la compra e instalación de siete estaciones meteorológicas para ámbitos educativos.
Las estaciones solo necesitan internet y energía para funcionar y transmitir los datos. La lectura queda en manos del DPA para la toma de decisiones de política pública, pero también está disponible para los pobladores que la requieren por sus actividades productivas. Ahora, con las escuelas incorporadas, se suma una mirada formativa.
Cada estación demanda una inversión de entre 1,5 y 2 millones de pesos (entre 1.000 y 1.300 dólares), e incluye postes, alambrados perimetrales y otros elementos. Popoff remarcó que “la idea es densificar información” de una provincia con regiones y climas diversos incluso a cortas distancias. Como se necesita una institución que reciba el equipo y garantice conectividad y energía las 24 horas, las instalaciones comenzaron en Comisiones de Fomento y luego se extendieron a escuelas rurales como Pilca Viejo, la escuela agraria ESFA en Viedma, Chacay Huarruca y Río Chico Abajo. El objetivo inicial es llegar a 30 estaciones, según precisó Nini, con intención de ampliarlo.
El aporte de Pilca Viejo
Entre coirones y el paisaje típico de la Región Sur, la estación ya funciona. Los alumnos del CER podrán consultar a diario las condiciones meteorológicas de su zona y aplicar esos datos en el aula. Como primer acercamiento, participaron de la instalación y recibieron una charla introductoria de los técnicos del DPA.
“Tenemos una escuela tranqueras abiertas para el poblador y es importante tener un registro cercano de qué es lo que pasa con el clima porque es necesario para la toma de decisiones y para nuestros futuros técnicos conocer qué hacer con los datos, cómo mirar esos datos y entender que son necesarios para llevar adelante cualquier tipo de producción”, señaló Federico Mutti, director del establecimiento, que tiene 82 alumnos y el próximo año tendrá su primera promoción de 14 egresados.
La estación será útil en materias como Agroecología, donde se dio la charla, y en el último año para Manejo y Conservación de los Recursos Naturales. En general, apunta a “todas las materias relacionadas con la formación técnica específica, que son las de campo, ya sean de producción animal o vegetal, que deben tener en cuenta estas cuestiones climáticas”, agregó Mutti.
El director valoró que hayan elegido la escuela como sede: “Ser protagonistas de una red que construye en pos del manejo de los recursos, el manejo del agua y demás, está bueno, los chicos tienen que sentirse parte de eso”.
Los estudiantes de quinto año tendrán la misión de controlar el funcionamiento de la estación, verificar que los sensores no se alteren y tomar registros de agua con un pluviómetro manual instalado junto al equipo. El DPA, por su parte, deberá hacer recorridas periódicas para el mantenimiento.
Popoff explicó el sentido del programa: “El objetivo es obtener información meteorológica para la gestión del agua, sirve para instituciones, para alertas tempranas, para poder evaluar mejor cada evento climático, y también nos interesa que los chicos se involucren”. Y sumó un dato que motorizó el plan: “Siempre hay mucha difusión de las temperaturas muy frías en Maquinchao y ese fue uno de los disparadores porque sabíamos, por los pobladores, que en otros parajes había lugares mucho más fríos, pero no había información precisa que con esta red se busca tener”.