Una colección genética única en el mundo: la joya que Villarruel descubrió en San Juan
Recorrió 15 hectáreas que guardan más de 200 variedades de olivo. Pero lo que la sorprendió no fue solo el número...
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, estuvo este martes en San Juan durante más de diez horas, con una agenda que la llevó por distintos puntos de la provincia para conocer de cerca su entramado productivo y económico.
La funcionaria aterrizó alrededor de las 10 en el Aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento y, como primer gesto, se acercó a saludar al gobernador Marcelo Orrego. Desde allí arrancó una jornada intensa que combinó visitas institucionales, encuentros con el sector privado y un recorrido por uno de los patrimonios científicos más valiosos de la región.
Universidad y minería
El primer destino fue la Universidad Católica de Cuyo, donde Villarruel conoció el laboratorio del Centro de Referencia en Evaluación Sensorial de Aceite de Oliva y otros Alimentos (Cresa), un espacio dedicado al análisis de la calidad de los productos locales.
Alrededor del mediodía, la presidenta del Senado participó de un conversatorio organizado por la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (Caprimsa), que se desarrolló en Las Tapias, departamento Albardón.
El tesoro del INTA
Por la tarde, la vicepresidenta se trasladó hasta el departamento San Martín para recorrer la sede del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Allí visitó el Banco de Germoplasma de Olivo, una de las cuatro colecciones mundiales reconocidas por el Consejo Oleícola Internacional, dedicada a conservar la diversidad genética de la especie.
El predio sanjuanino ocupa 15 hectáreas y reúne más de 200 variedades de olivo y más de 300 accesiones. Los ejemplares se conservan como plantas vivas, lo que permite preservar características genéticas seleccionadas y transmitidas durante miles de años.