Una campaña oftalmológica en Neuquén detectó 43 casos sospechosos de "ojo vago" en chicos de 4 a 14 años
Más de la mitad de los chicos evaluados nunca había pasado por un control oftalmológico. Los 43 casos sospechosos ya fueron derivados, pero hay un grupo que preocupa especialmente a los médicos.
El Hospital Provincial Neuquén "Dr. Eduardo Castro Rendón" llevó adelante una campaña de ambliopía en sus consultorios de Oftalmología y los resultados encendieron una alerta: de 137 niños y niñas de entre 4 y 14 años que se hicieron controles, 43 presentaron casos sospechosos de "ojo vago".
El dato que más llamó la atención de los profesionales fue otro: el 55% de los chicos evaluados no había tenido nunca antes un control oftalmológico. Es decir, más de la mitad llegó a la consulta sin ningún antecedente de revisión visual.
Qué encontraron durante la jornada
El Servicio de Oftalmología realizó pruebas adaptadas a la edad de cada paciente para medir la agudeza visual. También examinó el reflejo rojo, una prueba clave para identificar posibles alteraciones oculares y detectar patologías que necesitan una evaluación más específica.
Los 43 casos sospechosos de ambliopía ya fueron derivados a los consultorios de Oftalmología del hospital, con turnos asignados para continuar con la evaluación.
Pero la jornada también dejó al descubierto situaciones de compromiso visual que nunca habían recibido tratamiento. Se detectaron 11 niños y niñas con visión muy reducida, que solo respondían a estímulos como el movimiento de las manos o la identificación de dedos. Esos casos representan cerca del 8% del total de las infancias evaluadas.
Qué es la ambliopía y por qué el tiempo juega en contra
La ambliopía, conocida popularmente como "ojo vago", es una alteración del desarrollo visual en la que uno de los ojos no alcanza una visión normal, incluso cuando no existe una lesión ocular que lo explique por completo. Ocurre cuando el cerebro y el ojo no logran establecer una conexión visual adecuada durante la infancia, y el cerebro termina priorizando la información que le llega del ojo con mejor visión.
Por eso la detección temprana es determinante: durante la infancia el sistema visual mantiene una mayor plasticidad y responde mejor al tratamiento. Con un abordaje adecuado y oportuno, es posible mejorar la visión del ojo afectado.
La doctora Natalia Racigh lo explicó con claridad: "Está demostrado que hasta los 13 y 14 años ese proceso de rehabilitación funciona y se puede recuperar la visión. Pasado ese período, el cuadro se vuelve irreversible y no se puede mejorar".
Un acceso que puede cambiar el pronóstico
La campaña permitió identificar a niños y niñas con alteraciones visuales que requerían atención, detectar los casos sospechosos de ambliopía y facilitar el acceso a nuevas evaluaciones y tratamientos dentro del sistema público de salud. El objetivo es mejorar la salud visual durante la infancia y prevenir secuelas permanentes.