Una camioneta chilena quedó en medio de la lluvia de piedras en la ruta a Chile: el dato que complica a todos
El conductor de una Toyota Hilux se llevó el susto de su vida cuando las piedras cayeron sobre la Ruta Nacional 7, a la altura del kilómetro 1112. Aunque el vehículo quedó golpeado, él no sufrió heridas y pudo seguir su camino. Lo que todavía no se sabe es cómo quedó el tránsito en el corredor internacional.
El desprendimiento se registró durante la mañana de este miércoles sobre la Ruta Nacional 7, en plena Alta Montaña, y complicó la circulación por el corredor internacional que conecta Mendoza con Chile. El episodio ocurrió a la altura del kilómetro 1112, en jurisdicción de Luján de Cuyo, y terminó con una camioneta Toyota Hilux golpeada por las rocas.
Todo empezó con un llamado al 911 que alertó sobre la caída de material rocoso. Minutos después, efectivos de Gendarmería Nacional que patrullaban la zona constataron lo sucedido en el tramo bajo su responsabilidad.
El conductor del vehículo, identificado como Tomás Vicente Agosín Valdés, de nacionalidad chilena y radicado en Argentina, no sufrió lesiones. Fuentes oficiales confirmaron que se encontraba fuera de peligro y que el impacto de las piedras no le causó heridas.
Dónde fue el desprendimiento
De acuerdo con el comunicado difundido por Gendarmería, la caída de piedras se produjo después de pasar el puesto fijo Los Árboles, donde la fuerza mantiene presencia permanente en el corredor internacional.
Una vez que tomaron conocimiento del hecho, los uniformados informaron a la empresa Caminos Aconcagua, a cargo de la concesión vial, para que evaluara las acciones a seguir y dispusiera las medidas necesarias en el tramo afectado.
Riesgo latente en la ruta a Chile
El episodio volvió a poner sobre la mesa los peligros que implican los desprendimientos de rocas en los sectores de montaña, sobre todo en la Ruta Nacional 7. Se trata de una vía clave para el tránsito de vehículos particulares, el transporte de cargas y los viajeros que se dirigen hacia Chile.
Si bien en este caso no hubo que lamentar víctimas, la caída de piedras obligó a extremar las precauciones y recordó que la circulación por Alta Montaña siempre está condicionada por el estado del terreno y las condiciones climáticas.