Una beba trasplantada de hígado volvió a peligrar: lo que hicieron dos hospitales cordobeses
Una beba de 2 años trasplantada de hígado volvió a debatirse entre la vida y la muerte cuando su vía biliar se cerró por completo. Dos hospitales cordobeses unieron fuerzas y probaron algo que nunca se había hecho en la provincia. El final, adentro.
Una niña de 2 años que había recibido un trasplante de hígado a los seis meses volvió a enfrentar un cuadro crítico, pero un equipo conjunto del Hospital Córdoba y el Hospital de Niños logró resolverlo con una técnica que nunca se había aplicado en pediatría en la provincia.
La intervención se realizó con una incisión de apenas cuatro milímetros y evitó una nueva cirugía abierta. La paciente evoluciona favorablemente en sala común y está en condiciones de recibir el alta.
Una complicación que cerraba el paso de la bilis
La niña había sido trasplantada en una institución privada, con su madre como donante viva. Con el tiempo, la conexión entre la vía biliar y el intestino (la anastomosis) se cerró por completo, lo que impedía el drenaje de la bilis y provocaba infecciones graves conocidas como colangitis.
Primero se colocó un catéter para drenar la bilis al exterior y estabilizar su estado. Pero la obstrucción persistía y una nueva cirugía convencional implicaba un riesgo muy alto. Fue entonces cuando el equipo multidisciplinario optó por un camino poco explorado.
Un dispositivo vascular adaptado a la vía biliar
A través de la piel, los médicos ingresaron con un catéter y utilizaron el sistema Rösch-Uchida, diseñado originalmente para procedimientos vasculares, pero adaptado aquí para la vía biliar. Así lograron atravesar la obstrucción y restablecer la circulación de la bilis hacia el intestino.
Marcelo Ovejero, jefe del Servicio de Diagnóstico por Imágenes del Hospital Córdoba, destacó: “Se ha resuelto un problema muy complejo de forma percutánea, mínimamente invasiva y con una incisión de solo cuatro milímetros. Es una demostración del valor de aunar esfuerzos y trabajar mediante un abordaje multidisciplinario”.
María Belén Dallegre, cirujana pediátrica del Hospital de Niños, agregó: “Poder concretar este procedimiento de manera conjunta demuestra que, cuando unimos la experiencia de las distintas especialidades y priorizamos el bienestar de la paciente, podemos ofrecer soluciones innovadoras y de alta complejidad dentro de la salud pública”.
La intervención fue liderada por ambos profesionales y contó con la participación de los servicios de Diagnóstico por Imágenes, Cirugía General y Hemodinamia, además de especialistas en procedimientos percutáneos de ambas instituciones.
Se trata de la primera intervención pediátrica de estas características en la provincia de Córdoba, tanto en el ámbito público como en el privado, y marca un precedente para la medicina pediátrica local.