Una bacteria detrás de las muertes de ballenatos en Península Valdés: qué se sabe de las adultas
Doce ballenas adultas y una bacteria asociada a la erisipela: el investigador del CONICET Mariano Coscarella puso la lupa sobre las costas de Península Valdés, pero hay un punto que todavía no tiene respuesta.
El investigador del CONICET Mariano Coscarella confirmó que una bacteria vinculada a la erisipela causó la muerte de los ballenatos hallados en las costas de Península Valdés. El caso de las ballenas adultas, en cambio, sigue bajo análisis y por ahora no tiene respuesta cerrada.
En diálogo con Radio Chubut, el biólogo marino precisó que hasta el momento se contabilizaron 12 ballenas adultas muertas. Sobre los ballenatos, aclaró que todavía no existe una cifra definitiva.
La hipótesis que se investiga para las adultas
Coscarella explicó que una de las líneas que se estudia apunta a una floración algal nociva, conocida como marea roja, como posible causa de las muertes de los ejemplares adultos registrados durante octubre.
Sin embargo, fue cauto: remarcó que aún no hay resultados concluyentes que permitan confirmar esa posibilidad. La investigación, entonces, permanece abierta.
Por qué aparecen en la playa y no siempre murieron ahí
El investigador también aportó una clave para interpretar los hallazgos en la costa. Los animales pueden morir en el mar y llegar a la orilla impulsados por los vientos y las corrientes.
Por ese motivo, la aparición de ejemplares muertos en determinadas playas no implica necesariamente que hayan fallecido en ese mismo sector. Un dato que ayuda a leer el fenómeno más allá de lo que se ve en la arena.
