Una artista volvió a El Calafate después de 24 años y lo que guardó durante dos décadas sorprende
Fernanda Piamonti guardó papeles fotográficos durante 20 años y pintó sobre el glaciar en 2012. Ahora vuelve a El Calafate después de 24 años con una muestra que nadie esperaba en el Glaciarium.
La artista platense Fernanda Piamonti inaugura este viernes en el Museo Glaciarium de El Calafate la muestra “El Glaciar siente. Miniaturas del infinito blanco (Episodio 1)”, con la que regresa a la villa turística después de 24 años.
Piamonti participa desde 1993 en Salones Nacionales e Internacionales, donde obtuvo numerosos premios-becas y realizó residencias temporarias en Francia, Alemania y España. También expuso de forma individual en galerías y museos del país.
En diálogo con Radio LU12 AM680, la artista contó cómo surgió la muestra: “Lo que traje al Glaciarium es una muestra con papeles fotográficos reciclados trabajados con tinta que guardé 20 años. Estuve pintando directamente en el glaciar en el 2012, gracias a una expedición que hicimos con ‘Berni’ Roil y también guardé esos materiales”.
La experiencia en el hielo, según reconoció, marcó un antes y un después en su forma de ver: “La conmoción, la impresión, me cambió la percepción para siempre, creo que eso le pasa a todo el mundo”.
Piezas mínimas y materiales de descarte
La profesora y licenciada en Artes Visuales describió el proceso de trabajo: “Trabajo mucho la mirada en mis alumnos, que creo que es lo único que uno puede trabajar como docente, y la percepción, que es esto que el glaciar expande el registro del volumen, la luz, la temperatura, el valor y la paleta, este azul ficcional”.
La muestra reúne numerosas piezas en políptico, pequeñas obras de 10×15 hechas con papel de descarte de fotografía. “El soporte me dictó que iban a ser pequeñas piezas, pero cada una está trabajada una por una”, explicó.
Piamonti también sumó otros materiales ajenos al circuito tradicional: “Con cintas de cassette, hemos hecho unas prendas. Para las inauguraciones en Buenos Aires, uso muchas bolsas de descarte de tienda de consumo que encuentro, todos esos materiales los pueden ver trabajados y de alguna manera transformados, no sé si en arte”.
Sobre el vínculo entre su práctica y la inteligencia artificial, reflexionó: “En la era de la IA también es interesante pensar que yo regulo en qué momento empiezo a sentir que eso, que en principio es una mancha, empezaba a ser el glaciar, a través de la evocación. Para mí fue muy potente”.