Una arma registrada a nombre de un muerto: el insólito hallazgo que destapó una red de tráfico hacia Chile
Un control de Gendarmería en La Invernada destapó una red que desviaba armas legales compradas en Tucumán hacia Chile. ¿Cómo operaban y quiénes están detrás?
Ocho personas fueron procesadas en Tucumán por integrar una organización que desviaba armas legales al mercado ilegal chileno. La causa, que comenzó con un control de Gendarmería en diciembre de 2023, reveló un entramado que incluía empleados de una armería, testaferros y hasta un arma registrada a nombre de un fallecido.
El Juzgado Federal N° 2 de San Miguel de Tucumán, a cargo de José Manuel Díaz Vélez, dictó el procesamiento sin prisión preventiva de ocho personas. Sin embargo, la investigación no se detiene: ahora buscan reconstruir el circuito exacto de desvío y los destinatarios finales del armamento.
¿Cómo empezó todo?
El 19 de diciembre de 2023, Gendarmería Nacional interceptó un ómnibus de larga distancia en La Invernada. Allí detuvieron a dos ciudadanos chilenos que llevaban ocultas ocho pistolas calibre 9 milímetros, .40 y .45, además de cargadores y divisas extranjeras.
El análisis de los teléfonos celulares y el cruce de datos con la Agencia Nacional de Materiales Controlados (Anmac) permitieron determinar que las armas habían sido compradas formalmente en Tucumán pocos días antes del secuestro.
El rol de los testaferros y la armería
Según la hipótesis judicial, la organización captaba personas habilitadas legalmente ante la Anmac para que prestaran su identidad y registraran las armas a su nombre. Una vez completado el trámite, el armamento era desviado de inmediato hacia el circuito clandestino.
En ese esquema, tres empleados de una armería de San Miguel de Tucumán habrían cumplido un rol clave. La Justicia sospecha que, por sus conocimientos técnicos y acceso a documentación, facilitaban transferencias irregulares e incluso insertaban firmas apócrifas. Un dato escalofriante: una de las armas secuestradas figuraba registrada a nombre de una persona fallecida en 2020.
Las escuchas telefónicas y los mensajes de WhatsApp incorporados a la causa revelaron presuntas coordinaciones fuera del local comercial, pagos en moneda extranjera y conversaciones vinculadas a “rescatar fierros”.
Padre e hijo: los intermediarios
De acuerdo con la investigación, dos intermediarios logísticos, padre e hijo, eran los encargados de recibir las armas del proveedor y pactar las entregas a los transportistas extranjeros en inmediaciones de la terminal de ómnibus de Tucumán.
El destino final del armamento era Chile. La conexión aparece vinculada con una investigación que se tramita en la Justicia Federal de Mendoza, donde se pidió la elevación a juicio de 34 personas acusadas de integrar una organización dedicada al tráfico transnacional de armas y municiones hacia territorio chileno, principalmente a través del paso Cristo Redentor.
Allanamientos y procesamientos
En Tucumán, los allanamientos realizados en la capital y en Los Ralos permitieron secuestrar más de veinte armas de fuego, entre revólveres, rifles, carabinas y escopetas, además de accesorios, credenciales y dinero en efectivo.
El juez Díaz Vélez procesó a los ocho imputados por entrega de armas de fuego a personas que no acreditaban la condición de legítimo usuario. Además, dispuso embargos de entre $8 millones y $12 millones, prohibición de salida del país y presentaciones semanales ante el tribunal.
La causa todavía tiene medidas pendientes. Entre ellas, peritajes sobre teléfonos celulares y análisis técnicos para determinar si el parque de armas secuestrado permite avanzar con una calificación más grave.