¿Qué comparó el veterinario Juan Enrique Romero con la tauromaquia española y por qué lo dijo en pleno foro de la UNRC? La respuesta está en su exposición.
La Universidad Nacional de Río Cuarto se convirtió este miércoles en el escenario de un debate que excede el cuidado de las mascotas: el Primer Foro sobre Familia Multiespecie y Políticas Públicas, que se desarrolla en el Aula Magna de la Facultad de Agronomía y Veterinaria hasta las 18:30.
La actividad es organizada por la cátedra Seminario sobre Problemas Sociopolíticos Contemporáneos del Profesorado en Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales, junto con el Equipo Jack Familia Multiespecie. Tiene la aprobación del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Humanas y la adhesión de Agronomía y Veterinaria.
El foro parte de una premisa que dejó de ser doméstica: el vínculo entre las personas y los animales de compañía ya es materia de discusión social, académica y política. ¿Qué lugar ocupan perros y gatos en las familias? ¿Qué respuestas debe dar el Estado ante nuevas formas de convivencia? Esos interrogantes atraviesan toda la jornada.
Romero abrió el fuego con una charla que ladra y maúlla
Uno de los disertantes es el médico veterinario Juan Enrique Romero, quien inauguró las exposiciones con la charla “Cuando la historia ladra o maúlla”. En diálogo con Puntal, subrayó la necesidad de generar estos espacios y afirmó que la temática atraviesa la vida cotidiana de buena parte de la sociedad.
“Estamos abordando un tema candente, que está en todas las familias. En la pérdida de un animal, en la manera de encarar las vacaciones, en la manera de encarar la supervivencia cotidiana, siempre tiene que ver el perro, el gato, el animal de compañía”, expresó.
La deuda del Estado con los animales de compañía
El eje central del encuentro es cómo los vínculos entre humanos y animales pueden ser contemplados desde las políticas estatales. Para Romero, la deuda es mayúscula.
“Hoy en día falta todo, sin lugar a dudas. Faltan políticas para la discapacidad, faltan políticas para los jubilados, faltan políticas para las universidades, y faltan políticas para los animales”, manifestó.
El veterinario recordó iniciativas como el Programa Nacional de Tenencia Responsable y Sanidad de Perros y Gatos (Protenencia), creado hace 15 años, y Huellas de Esperanza, que calificó como políticas públicas destacadas. Sin embargo, cuestionó la falta de continuidad de esas experiencias.
Según señaló, en la actualidad el Observatorio del Vínculo Humano-Animal, que funciona en la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) de Florencio Varela, provincia de Buenos Aires, es la única política nacional de este tipo que permanece activa.
En ese marco, planteó que las acciones vinculadas con los animales de compañía deben constituirse en políticas de Estado y no depender de las gestiones de turno. También defendió el acceso gratuito a las castraciones como parte de una estrategia de salud pública y de control ético de la superpoblación canina y felina.
“De la misma manera que no le cobrás la consulta en el hospital público al ser humano, no tenés que cobrar, porque esto es una política de salud”, argumentó.
Jineteadas, doma y violencia de género: el cruce que propuso Romero
Otro de los temas que puso sobre la mesa fue la relación entre el maltrato animal y otras expresiones de violencia en la sociedad. En particular, cuestionó prácticas como las jineteadas y los métodos tradicionales de doma que recurren al sometimiento físico de los animales.
“Las jineteadas son lo que nos hace tristemente famosos en el resto del mundo. Así como los españoles son tristemente famosos por la tauromaquia, nosotros somos tristemente famosos por la jineteada”, sostuvo.
Finalmente, vinculó la violencia ejercida contra los animales con otras formas de violencia interpersonal, particularmente la violencia de género. Desde su experiencia profesional, sostuvo que ambas problemáticas pueden aparecer relacionadas y remarcó la necesidad de prestar atención a estas conductas.
El foro propone así abrir una discusión que excede el cuidado individual de las mascotas: pensar qué lugar ocupan los animales en la sociedad, qué responsabilidades implica ese vínculo y qué herramientas pueden construirse desde las instituciones y las políticas públicas.