Un vecino sintió un olor insoportable y dio aviso: adentro, una pareja llevaba más de una semana sin vida
Un vecino se acercó a la casa por la ausencia de la pareja y el olor que salía desde adentro lo hizo llamar a la policía. Lo que encontraron adentro, y lo que reveló la autopsia, reescribió por completo la investigación.
La escena que encontró la Justicia en una vivienda del Loteo 30 de Agosto, en Chimbas, terminó de confirmar la peor sospecha: Fanny Figueroa fue asesinada por su pareja, Daniel Maldonado, quien después se quitó la vida. Los cuerpos de ambos permanecieron dentro de la casa más de siete días antes de ser hallados.
El fiscal Iván Grassi ratificó este viernes esa hipótesis, que ya se manejaba desde el momento del hallazgo. Los peritos siguen trabajando para establecer con exactitud cuándo murieron.
Qué revelaron las autopsias
Los estudios forenses determinaron que Figueroa murió tras ser atacada con un arma blanca. Maldonado, en tanto, falleció luego de ingerir una sustancia tóxica.
Según precisó el fiscal, el hombre habría usado esa misma sustancia para matar a la mascota de la pareja, una perrita que fue encontrada sin vida dentro del domicilio. También habría intentado quitarse la vida antes, con otros métodos que no llegaron a provocarle la muerte.
La alerta que destapó todo
El tiempo que los cuerpos pasaron en el interior de la casa quedó al descubierto por la forma en que se los encontró. De acuerdo con el relato de Grassi, un vecino empezó a inquietarse por la ausencia de la pareja durante varios días y se acercó hasta la vivienda.
Golpeó la puerta y percibió un olor muy fuerte que salía desde adentro. Ante la sospecha de que algo grave había ocurrido, avisó a las autoridades.
En un principio, los investigadores calcularon que los cuerpos llevaban entre tres y cinco días en el lugar. Las nuevas evaluaciones estiraron esa estimación a más de siete días. Para afinar la data de las muertes, este viernes se hizo una nueva inspección en el domicilio con un especialista en larvas.
Sin denuncias previas ni señales de violencia
Uno de los puntos que más llama la atención en la investigación es la ausencia de antecedentes por violencia de género. Grassi confirmó que no hay denuncias, exposiciones ni llamados al 911 por conflictos entre Figueroa y Maldonado en los seis años que llevaban viviendo en San Juan.
El fiscal también declaró que habló con un hijo de la víctima, quien le dijo que había tenido contacto con su madre entre 10 y 15 días antes del hallazgo y que ella nunca le había mencionado problemas con su pareja.
Ambos tenían más de 50 años, eran oriundos de Buenos Aires y se habían radicado en San Juan en 2021. No contaban con familiares cercanos en la provincia y sus hijos vivían fuera de San Juan.
La casa no mostraba signos de haber sido forzada desde afuera: las puertas estaban cerradas y las llaves seguían puestas. Por eso, la investigación descartó la participación de terceras personas.
Qué falta esclarecer
Ahora la Justicia intenta precisar cuándo ocurrió el femicidio, reconstruir las horas previas y determinar si Maldonado dejó algún mensaje. Los teléfonos encontrados en la vivienda serán peritados para saber si contienen información sobre lo que pasó antes del desenlace.