Un vecino de Río Gallegos guardó reliquias de los 44 del ARA San Juan y ahora abrirá un lugar único
Un vecino de Río Gallegos empezó a homenajear a los 44 del ARA San Juan en 2018. Ahora, con reliquias donadas por las familias, está a punto de abrir un lugar único. ¿Qué objects guardará?
Víctor Burgos lleva ocho años sosteniendo el recuerdo de los tripulantes del submarino hundido en 2017. Este 15 de noviembre inaugurará el primer museo dedicado al ARA San Juan, con pertenencias donadas por las familias.
La historia de la memoria del ARA San Juan en Río Gallegos tiene un nombre propio: Víctor Burgos. Desde 2018, este vecino empezó a organizar actos, murales y encuentros para que los 44 tripulantes del submarino desaparecido el 15 de noviembre de 2017 no queden en el olvido.
Lo que arrancó como un gesto personal fue creciendo con los años y sumando a familiares, vecinos e instituciones. Cada noviembre, la ciudad se reúne para recordar a los marinos y acompañar a sus seres queridos.
De los murales al museo
El trabajo de Burgos también sirvió para poner en valor historias individuales, como la de Eliana Krawczyk, la primera oficial submarinista de la Armada Argentina. Ese reconocimiento público se fue afianzando con cada actividad.
Pero este año habrá un salto: durante el acto del próximo 15 de noviembre, Burgos dejará inaugurado el primer museo dedicado al ARA San Juan. El espacio reunirá pertenencias de los tripulantes que fueron donadas por sus familiares.
La idea es conservar objetos con un valor personal enorme y convertirlos en testimonios para las nuevas generaciones. Un lugar permanente para la memoria y el encuentro.
Un espacio listo para abrir
Según contó Burgos a TiempoSur, el lugar ya está terminado y en la etapa final de puesta a punto. Se hicieron murales, se trabajó en la iluminación y en otros detalles preparativos.
“La inauguración será el 15 de noviembre, estamos trabajando para que sea así, y como siempre vamos a contar con la visita de familiares y autoridades”, afirmó.
El creador de la iniciativa se mostró emocionado: “Muy agradecido de haber construido una relación con las familias de los submarinistas, es algo que me reconforta, y esto que está sucediendo genera en mí un profundo orgullo”.
Y agregó: “Nunca me hubiera imaginado estar tan cerca de poder abrir este lugar, que como siempre digo está hecho a pulmón y con mucho esfuerzo”.
Con esta apertura, la tarea que Burgos desarrolla desde hace ocho años suma un nuevo capítulo: un sitio fijo para el recuerdo y el homenaje a los 44 marinos del ARA San Juan.