Un trompetista guiado por un fantasma y una youtuber en apuros: Córdoba desembarca en Sitges
Dos películas cordobesas se preparan para cruzar el Atlántico y estrenarse en uno de los festivales de género más importantes del mundo. Una tiene un fantasma que promete cumplir deseos; la otra, una youtuber dispuesta a todo por viralizarse. Qué hay detrás de cada proyecto.
Octubre será un mes bisagra para el cine de Córdoba. Dos producciones de realizadores locales tendrán su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña Sitges, que se llevará a cabo del 8 al 18 de octubre en España. Las elegidas son El trompetista y el fantasma, de los hermanos Augusto y Matías Sinay, y El enigma de Franca Farmín, de Octavio Revol Molina.
Fundado en 1968, Sitges es considerado el epicentro del cine fantástico y de terror a nivel global. Por su programación pasaron figuras como Danny DeVito y Guillermo del Toro. La llegada de ambas películas cordobesas supone una nueva chance de proyectar la identidad de la provincia al mundo y de consolidar una industria audiovisual que no deja de crecer.
El trompetista y el fantasma: las sierras como plató
Es el segundo largometraje de los hermanos Sinay, que ya habían firmado El escuerzo, un film de terror que se mantuvo más de 15 semanas en cartelera. La nueva historia sigue a un trompetista de jazz que viaja a la montaña guiado por un fantasma, quien le promete ayudarlo a ganar una audición a cambio de que desentierre un tesoro enterrado hace años.
Como en El escuerzo, el rodaje se hizo principalmente en paisajes naturales de Córdoba, entre ellos Traslasierra y la Pampa de Achala. Muchas escenas transcurren en zonas de difícil acceso, lo que exigió un trabajo de planificación y grabación considerable: trasladar equipos y cámaras hasta la montaña, filmar en ríos y resolver una escena subacuática. También se levantó un búnker científico ambientado en los años 50, con maquinaria y objetos de época.
"El rodaje fue una aventura en sí misma", resumió Matías Sinay. La producción movilizó a más de 30 actores y a más de 70 personas en el equipo técnico. El proyecto contó con el respaldo del Polo Audiovisual de Córdoba a través del programa Cash Rebate y demandó ocho meses de postproducción, con más de 100 efectos digitales.
Antes de su paso por Sitges, El trompetista y el fantasma se presentará en el Festival de Varsovia, en Polonia.
El enigma de Franca Farmín: redes, suspenso y folklore
El cuarto filme de Octavio Revol Molina combina suspenso, found footage y universo digital. Franca Farmín es una joven aspirante a youtuber que viaja hasta la remota Laguna del Olvido para registrar fenómenos paranormales y viralizarse en redes. La experiencia, sin embargo, pondrá en riesgo su vida y su identidad.
La película fue producida por Cabustra Arts, la productora que lideran los hermanos Octavio y Gastón Revol Molina, con más de una década de cine independiente desde Córdoba. Se trata de una coproducción internacional junto a Blurr Stories (Buenos Aires), la colombiana Red Collision Studios y la española Sangre Films.
El paisaje cordobés también tiene protagonismo: el largometraje se grabó en Almafuerte, Yacanto, Cerro Pelado y José de la Quintana.