Un tramo clave de la autopista del Valle se habilitaría antes de fin de año: qué falta para que esté lista
¿Pensabas que la autopista del Valle era solo un proyecto? El primer tramo podría habilitarse antes de fin de año, pero hay un detalle que nadie contó.
El jefe de Gabinete de Salta, Sergio Camacho, anticipó que el primer tramo de la autopista del Valle de Lerma, que conectará las rutas provinciales 23 y 24, podría abrir sus puertas al tránsito antes de que termine el año. La noticia cayó como un balde de agua fría para los automovilistas que esperan una vía rápida para escapar del caos del tránsito.
Pero hay más: el canal pluvial que corre paralelo a la traza también estará listo para funcionar durante la próxima temporada de lluvias, un detalle que promete aliviar los históricos problemas de anegamiento en la zona.
¿Qué se sabe sobre la habilitación?
Camacho realizó una recorrida por la obra y confirmó que los trabajos avanzan a buen ritmo. "Se va avanzando en todos los rubros de la obra, perfectamente dentro de lo que significa el plan de obra", aseguró el funcionario, quien estuvo acompañado por el director de Vialidad, Gonzalo Macedo.
La construcción de la autopista es financiada íntegramente con fondos provinciales, una decisión que el Gobierno de Salta tomó para agilizar una obra considerada estratégica para la conectividad del área metropolitana y las localidades del Valle de Lerma.
"Por decisión del gobernador Gustavo Sáenz estamos asistiendo a una obra importantísima que se hace con recursos propios; también es justo decir en este mensaje que esta obra no significa que el interior de la provincia, el interior profundo no tenga obra", remarcó Camacho.
Los avances en el tramo entre rutas 23 y 24
En el sector comprendido entre la ruta 24 y la ruta 23, ya se pueden observar los trabajos de base y sub base de las cuatro calzadas que tendrá la autopista. También están en ejecución los accesos, las calles laterales y los nudos derivadores que integrarán el nuevo sistema vial.
La traza total tendrá 22 kilómetros, con siete nudos derivadores que ordenarán los accesos y mejorarán la circulación en los distintos puntos. Las calles laterales, por su parte, garantizarán la movilidad local sin necesidad de ingresar a la vía principal.
Con las máquinas trabajando a lo largo de todo el recorrido, la promesa de tener un tramo habilitado antes de fin de año parece cada vez más cercana. La pregunta que queda flotando es si el resto de la autopista seguirá el mismo ritmo.